<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-1039517993535471344</id><updated>2012-02-09T16:46:20.872-03:00</updated><category term='relatos'/><category term='Odio'/><category term='ficción'/><category term='escritura'/><category term='Cuento'/><category term='novelas'/><category term='literatura'/><category term='Historia'/><title type='text'>El Mundo Diez</title><subtitle type='html'>Espacio para publicar material literario.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://el-mundo-diez.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1039517993535471344/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://el-mundo-diez.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>José Luis Diez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05087992306582760597</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>12</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1039517993535471344.post-2712924386535393016</id><published>2011-03-09T09:57:00.000-03:00</published><updated>2011-03-09T09:59:50.984-03:00</updated><title type='text'>Rompiendo el Cielo - Capítulo 1: El Escape</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: verdana; font-size: 13px; line-height: 14px; "&gt;Podía oírla respirar con dificultad. Lo más probables es que fuese culpa del cansancio, y no era para menos ya que llevábamos corriendo cerca de cuarentaicinco minutos, solo deteniéndonos por un par de minutos, ya que no sabíamos si nos seguían.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;mso-bidi-font-size:11.0pt; line-height:115%"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;-¿Cuánto falta para llegar a tu auto? –me preguntó tratando de hacer el menor ruido posible y intentando regular su respiración, ya que parecía que el corazón le iba a estallar en cualquier momento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;mso-bidi-font-size:11.0pt; line-height:115%"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;-No lo sé. –le respondí mientras intentaba recordar el camino por el cual había llegado hasta la casa donde la tenían escondida. –Creo que es hacia el sur, pero no estoy seguro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;mso-bidi-font-size:11.0pt; line-height:115%"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;-¿Crees que alguno ha sobrevivido y que nos sigue? –Me preguntó, y se le podía notar el temor con el cual realizó la pregunta, el que se debía a que no podía evitar recordar el dolor que le hicieron sentir durante las innumerables horas en que fue torturada por esas cosas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;mso-bidi-font-size:11.0pt; line-height:115%"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;-No podría saberlo, ya que todo sucedió muy rápido, y preferiría no correr riesgo alguno, por lo menos no hasta que hayamos podido atender de manera apropiada tus heridas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;mso-bidi-font-size:11.0pt; line-height:115%"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Mi respuesta la llevo a que se revisara los vendajes en los brazos y piernas que le había hecho rápidamente, luego de haberla soltado de las amarras en que la tenían. No se veían mal, pero no sabía cuánto tiempo pasaría antes de poder desinfectarlas y vendarlas nuevamente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;mso-bidi-font-size:11.0pt; line-height:115%"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Habíamos descansado unos buenos cinco minutos por lo que le señalé que debíamos reanudar la marcha en dirección al sur. Ella me dedicó una sonrisa amable y trató de esconder el dolor que lo causó el levantarse y empezar a caminar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;mso-bidi-font-size:11.0pt; line-height:115%"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;El bosque era bastante denso, lo cual nos ayudaba mantenernos ocultos mientras caminábamos cada vez más lento por culpa de sus heridas. No le dije nada y simplemente aminoré el paso para no hacerle sentir mal. Suficiente calvario había sufrido para tener que más encima ser víctima de mi obsesión por llegar lo más rápido posible al auto. Además, no habíamos tenido el menor indicio de que nos estuvieran siguiendo, pero no estaría tranquilo hasta haber encendido el auto y estar en dirección a casa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;mso-bidi-font-size:11.0pt; line-height:115%"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Habían pasado unos veinte minutos desde que reanudáramos la marcha y cada vez había menos espacio entre los árboles, lo que indicaba que estábamos próximos a abandonar el bosque. Nos iba quedando poca luz, pero ya empezaba a reconocer el terreno, y no debía quedar mucho para salir al camino principal y de ahí solo unos cuantos metros hasta el auto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;mso-bidi-font-size:11.0pt; line-height:115%"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;-Ya queda poco. –le dije intentando sonreír. –Ya reconozco el camino y no queda mucho para salir del bosque y llegar al camino principal. Y así fue, bastó con caminar unos cuantos metros más para salir al camino, y a lo lejos poder ver mi auto. Ella sonrió al ver que al fin había algo de esperanza para ella y que podría dejar atrás todo lo malo que le había pasado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;mso-bidi-font-size:11.0pt; line-height:115%"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Ella no se dio cuenta, pero había comenzado a acelerar el paso, intentando llegar lo más rápido posible a lo que ella veía como su salvación. La seguí deprisa, pero sin dejar de mirar a todos lados, ya que no contábamos con la protección que ofrecía el bosque, y si alguien nos había estado siguiendo, ahora podía vernos sin problema y no dudaría en aprovechar esta situación, pero para mi sorpresa nada de eso pasó. Llegamos al auto sin divisar a nadie en los alrededores. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;mso-bidi-font-size:11.0pt; line-height:115%"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;–Estamos a salvo. –dijo ella mirándome como lo haría una niña pequeña a su padre. La felicidad en su rostro era desbordante, y la verdad era como si todo su cuerpo irradiara felicidad, tanto así que parecía que la oscuridad que nos rodeaba desaparecía y solo quedaba luz a nuestro alrededor. Era una sensación muy extraña, como que de un momento a otro sentí paz y tranquilidad. Tanto así que llegué a despreocuparme completamente de nuestros supuestos perseguidores, algo que en completo poder de mis sentidos no habría hecho, ya que el entrenamiento en la academia de policía y los constantes consejos de mi padre y hermanos sobre que uno nunca debe bajar la guardia, no importa cuán seguro uno se sintiera lo permitirían.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;mso-bidi-font-size:11.0pt; line-height:115%"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;-Déjame ayudarte a subir al auto, bastante esfuerzo has hecho para llegar hasta aquí. –Me acerqué por su lado del auto y le ayude a abrir la puerta y a subirse en el, ya que se notaba bastante exhausta. Cuando estuvo totalmente sentada en el asiento del copiloto cerré la puerta y comencé a caminar hacia el lado del conductor, pero a la altura del maletero sentí un ruido extraño, como si se tratara de una risa, pero era muy vaga y a penas se oía.  &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;mso-bidi-font-size:11.0pt; line-height:115%"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Miré en todas las direcciones, pero no logré ver nada. Todo estaba tal cual como lo habíamos visto al llegar al auto, lo único distinto era ese sonido parecido a una risa.  Le saqué el seguro a la funda de mi arma y la cogí lentamente. Volví a mirar en varias direcciones, pero no había nada. Debía ser el cansancio y los nervios los que me estaban pasando una mala jugada, por lo que me dirigí hacia la puerta del conductor, pero sin guardar mi arma. Había aprendido hace tiempo a siempre esperar lo peor y que uno nunca sabe cuando algo malo puede pasar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;mso-bidi-font-size:11.0pt; line-height:115%"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Al llegar a la puerta del auto volví a revisar el perímetro, pero no había nada. –¿Qué pasa? –me preguntó inquietándose un poco por mi demora. –Creí escuchar algo –le respondí guardando mi pistola-, pero no he visto nada –agregué mostrándole una sonrisa-, deben ser mis ner… -pero antes de que pudiese terminar la frase, sentí un golpe seco en mi espalda que me hizo perder el equilibrio, por lo que caí de rodillas y me golpeé la cabeza con la puerta del auto y mi visión se fue a negro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;mso-bidi-font-size:11.0pt; line-height:115%"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Volví a abrir los ojos y me di cuenta que aún estaba en el suelo y que había perdido el conocimiento por un par de segundos. Busqué rápidamente mi pistola, pero mi funda estaba vacía. Me giré hacia el otro lado y la pude ver tirada en el suelo a pocos metros del auto, y un poco más lejos a un hombre que estaba parado con los brazos cruzados y una sonrisa en la cara. Estaba mirando en mi dirección como esperando a que yo hiciera algo. Buscaba mis ojos con los suyos, como para tratar de adivinar cuál sería mi próximo movimiento, pero mi única preocupación en ese instante era saber si ella se encontraba bien dentro del auto. Miré por debajo de este y vi que al otro lado, por la puerta del copiloto, habían unos píes que deberían ser de otro hombre; fue entonces como escuche que éste estaba forcejeando la puerta para tratar de abrirla. Esto me dejaba un poco más tranquilo, ya que significaba que ella se había encerrado en el auto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;mso-bidi-font-size:11.0pt; line-height:115%"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;El tipo que estaba parado mirándome no hacía ningún tipo de movimiento, probablemente debido a que no me consideraba una amenaza estando tirado en el suelo, y en especial después del golpe que me di en la cabeza. Miré lentamente hacia mi tobillo, donde tenía mi arma de repuesto, luego esperé a que el tipo dejara de mirarme, aunque fuese por un segundo y así poder sacar el arma y usarla. Para mi suerte no tardó mucho en perder el interés en mí, ya que su compañero estaba teniendo problemas para abrir la puerta del auto y sacarla de este. Al ver la frustración de su compañero, él se acercó al auto sin mirarme, y fue entonces cuando haciendo un movimiento rápido, con mi brazo derecho, cogí el arma que tenía en mi tobillo y le descargué dos disparos en el pecho, lo que hizo que callera al suelo de espalda. Ante esto, el tipo que estaba tratando de abrir el auto se quedó mirando a su compañero tendido en el suelo, por lo que aproveché la oportunidad para disparar contra él también.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;mso-bidi-font-size:11.0pt; line-height:115%"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Descargué las cuatro balas restantes de mi revólver, impactando solo una de ellas en uno de sus brazos, ante lo cual cayó al suelo retorciéndose de dolor. Arrojé el revólver al suelo y corrí a recoger mi otra arma que estaba en el suelo y que tenía más balas. Mientras tanto, ella estaba inmóvil dentro del auto, con las rodillas llevadas al pecho y abrazándose las piernas con ambos brazos. Lagrimas corrían por sus mejillas, y se le podía ver como recitaba algo, ya que apenas movía los labios, pero no hacía sonido alguno.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;mso-bidi-font-size:11.0pt; line-height:115%"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Recogí mi arma del suelo y comprobé que tuviese una bala en la recámara, y luego caminé apuntando hacia el lado del copiloto del auto. Al llegar, quedé atónito al ver que él ya no estaba ahí, de hecho no se encontraba por ninguna parte. Rápidamente me giré para ver si el cuerpo del otro tipo seguía en el suelo, y nuevamente me llevé una sorpresa al ver que tampoco estaba. Era como si por arte de magia se hubiese levantado y desaparecido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;mso-bidi-font-size:11.0pt; line-height:115%"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;–No puede ser. –me dije a mi mismo mientras buscaba algún rastro que me señalase hacia donde se habían ido. No encontré nada, era como si se hubiesen esfumado. Decidí que era mejor aprovechar esta oportunidad para subir al auto e irnos de este lugar. Me acerqué a la ventana del piloto y le di unos golpecitos con la mano al vidrio para llamar la atención de ella. Al ver que era yo, se apresuró a sacarle el pestillo y dejarme entrar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;mso-bidi-font-size:11.0pt; line-height:115%"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;-¿Estás bien? –le pregunté mientras me acomodaba en el asiento del auto. Ella no me respondió, solo se limitó a quedarse mirándome fijamente, como si hubiese algo malo en mi rostro. -¿Pasa algo? –volví a preguntarle, pero nuevamente no me respondió, pero si me hizo un gesto con el dedo, de que algo tenía en mi frente. Lentamente llevé la mano hacia la frente, solo para darme cuenta de que el golpe que me había dado en la puerta del auto me había producido un corte y que sangre estaba brotando de el. Me limpié la sangre con la manga de la camisa y prendí el automóvil. Di un giro rápido para tomar el camino que debíamos seguir para salir de donde estábamos y dar con la carretera. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;mso-bidi-font-size:11.0pt; line-height:115%"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;-Ya estamos a salvo. –le dije mientras fijaba mis ojos en ella. No hubo respuesta alguna de ella. Parecía como si estuviese en trance o algo parecido. Mantenía sus ojos clavados en el camino y no hacía el menor gesto de prestarme atención, y se podía ver que seguía recitando algo, pero sin hacer sonido alguno. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;mso-bidi-font-size:11.0pt; line-height:115%"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;–No hay nada de preocupa… -pero antes de que pudiese terminar la frase ella me interrumpió. -¡Cuidaaaadooooo! –grito ella mientras se tapaba los ojos y hundía la cabeza entre las piernas. Rápidamente volví mi rostro hacia el camino para ver que los dos tipos se encontraban parados en la mitad del camino bloqueándonos el paso. No lo pensé dos veces y apreté el acelerador del auto a fondo y afirmé el volante del auto y los atropellé a los dos. Pude sentir como rodaban por encima del techo del auto tras recibir el impacto, que a cualquier persona normal hubiese hecho papilla, pero mientras miraba por el espejo retrovisor pude ver que ellos cayeron de píe en el suelo, como si no hubiese pasado nada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;mso-bidi-font-size:11.0pt; line-height:115%"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;-No puede ser. –dije en voz alta mientras seguía mirando por el espejo retrovisor y veía como nos alejábamos de ellos. –Deberían estar muertos. –agregué intentando buscar una explicación a lo que había pasado, pero nada de lo que pensaba podía explicar cómo alguien podía sobrevivir a un par de disparos en el pecho y luego ser atropellado y quedar sin ningún rasguño.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;mso-bidi-font-size:11.0pt; line-height:115%"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;-¿Qué está pasando aquí? –le pregunté con tono poco amistoso, pero no hubo respuesta de su parte. -¿Quiénes son esos hombre y por qué te están siguiendo? –volví a preguntar, esta vez con tono más fuerte, pero nuevamente no conseguí una respuesta de ella, lo que me estaba comenzando a sacar de quicio, pero antes de que pudiera volver a preguntar ella me interrumpió. –Lo siento mucho. –me dijo mientras lagrimas le caían de los ojos. –No sé quiénes son y qué es lo que buscan, lo único que sé es que quieren hacerme daño. –agregó y luego se quedó en silencio y no volvió a decir nada más. -No te preocupes, yo no dejaré que te hagan daño, no al menos mientras yo pueda evitarlo. –le respondí con más calma, y ella me dio una sonrisa para luego quedarse dormida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;mso-bidi-font-size:11.0pt; line-height:115%"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Debo haber conducido por al menos dos horas y medias, durante las cuales ella durmió profundamente, y la herida que tenía en mi cabeza había estado sangrando sin detenerse, lo que hacía más difícil poder concentrarme en el camino. De la nada, una sensación de sueño comenzó a invadirme, la cual se iba expandiendo poco a poco por mi cuerpo. –Debe ser la pérdida de sangre. –me dije a mí mismo redoblando mis esfuerzos por no dormirme, pero era en vano. Cada segundo que pasaba me costaba más y más mantener los ojos abiertos, y los brazos me pesaban un montón. –Esto es. –pensé. –Hasta aquí llegaste. –pero antes de que me rindiera y me dejase llevar por las ganas de cerrar los ojos, vi como un letrero aparecía en el horizonte conforme salíamos de la curva del camino. Era un motel. Pisé el acelerador y conduje lo más rápido que pude, pero la falta de motricidad hizo que realizase unas maniobras un tanto bruscas al entrar en el estacionamiento, con lo cual ella se despertó. -¿Dónde estamos? –me preguntó mientras bostezaba. No le respondí y me concentré en aparcar el auto en el rincón más oscuro que encontré. Apagué el motor del auto y antes de perder el conocimiento la mire a ella y le dije sonriendo -Estamos a salvo.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1039517993535471344-2712924386535393016?l=el-mundo-diez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://el-mundo-diez.blogspot.com/feeds/2712924386535393016/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1039517993535471344&amp;postID=2712924386535393016&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1039517993535471344/posts/default/2712924386535393016'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1039517993535471344/posts/default/2712924386535393016'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://el-mundo-diez.blogspot.com/2011/03/rompiendo-el-cielo-capitulo-1-el-escape.html' title='Rompiendo el Cielo - Capítulo 1: El Escape'/><author><name>Jo-E Ten</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08566977982434196067</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_51weakyTkxc/TC5ssHSvoxI/AAAAAAAAAHc/f2qP2X2k1oU/S220/n519022280_134.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1039517993535471344.post-7786770513878426852</id><published>2010-06-03T00:29:00.022-04:00</published><updated>2010-07-02T19:35:26.011-04:00</updated><title type='text'>La Cacería</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Cansado estaba, y no era para menos ya que llevaba andando más tiempo del que podía recordar. Pero no podía parar, ya que de alguna forma sabía que él estaba al acecho, esperando su oportunidad, siempre vigilante. Él No tenía apuro, de hecho tenía todo el tiempo del mundo, estaba disfrutando la persecución. Hacía tiempo que no lo hacía.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El camino de tierra no era del todo claro y habían muchas piedras, por lo que tropezaba a menudo. Cada vez que caía me levantaba rápidamente y sin mirar atrás, ya que sentía su respiración y su risa en mi nuca.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Iba anocheciendo velozmente y con cada nueva sombra que aparecía él se iba haciendo más fuerte. Iba murmurando cosas que yo no entendía bien, pero me las imaginaba ya que; qué más podía estar pensando sino era en cómo iba a devorarme; si lentamente o rápidamente; si guardaba para el final lo mejor o iba directamente a eso. Los murmullos siempre terminaban con una risotada malvada, la cual me ponía la piel de gallina.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para mi suerte yo conocía el camino y él no, por lo que sabía hacia donde estaba yendo, o al menos eso pensaba ya que el cansancio hacía que me confundiera y que viera puntos de referencia que no debían estar donde estaban, pero de igual manera me iba acercando a donde quería llegar. Al salir de la arboleda, el camino debía cruzar un pequeño campo abierto, para luego cruzar un pequeño riachuelo y así dar con una cabaña de dos pisos que mi padre había construido varios años atrás.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya casi no quedaba luz cuando salí al campo abierto. Noté que él se detuvo antes de cruzar el último árbol y se escondió en su sombra. El sol brillaba pálidamente y todavía no desaparecía completamente por el horizonte. Él había cambiado su murmullo: ahora solo se oía como maldecía al sol, y solo podía limitarse a ver como yo me alejaba lentamente hacía el pequeño río. Pero el también sabía que no tardaría mucho más tiempo en caer la noche y que me daría alcance velozmente. Lo que él desconocía era que al otro lado del riachuelo estaba mi santuario.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pequeño campo abierto era más extenso de lo que recordaba. Ya casi no quedaba luz y aún no había llegado al río. Me faltaba unos 50 metros cuando el sol se escondió y la noche se hizo presente, y fue ahí cuando oí su grito agudo que me heló la espalda. Comencé a correr alocadamente en dirección de la casa, crucé el riachuelo estando a punto de caerme y al salir de éste la pude ver. Estaba a pocos metros por lo que hice un esfuerzo adicional para llegar hasta la puerta. Saqué la llave de mi bolsillo y la introduje en la ranura de la manilla y la hice girar. Sin mirar atrás la abrí me metí en la casa y cerré la puerta con un portazo tras de mi. Estaba a salvo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi cabaña, el lugar al cual mi padre solía traerme cuando niño. Recorríamos los campos y los bosques juntos. Fue aquí donde me enseñó a cazar, a cocinar y a valerme por mi mismo en caso de adversidad. Solía contarme historias para hacerme dormir. Algunas de ellas eran entretenidas y otras aburridas; algunas de suspenso y otras de terror. Mis favoritas eran las de hombres lobo y las de vampiros. Él las contaba tan bien que muchas veces no podía dormir, pero siempre estaba a mi lado para decirme que esas cosas no existían, que era simples historias. Cuan equivocado estaba.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podía oírlo dando vueltas afuera de la casa, estudiándola, buscando los puntos débiles. No los encontraría. Bueno, excepto uno, que yo había dejado de manera deliberada para estos casos, ya que no era la primera vez, ni sería la última, que había enfrentado a una de estas cosas. Cosas, porque no eran hombres, ya que solo vivían para satisfacer su necesidad de alimentarse de la sangre de otros seres vivos.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenía algo de tiempo, ya que él no era tonto. Ya había deducido que solo había una entrada a la casa y que yo lo estaba esperando, por lo que ahora ambos jugábamos al mismo juego: esperar a que el otro perdiera la paciencia y actuara alocadamente. Eso si, yo tenía la ventaja ya que yo no necesitaba alimentarme y el sí, y con cada minuto que pasaba su hambre se acrecentaba más y más, nublándole el juicio, obligándolo a actuar sin pensar.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La casa no era muy grande, solo dos pisos. Living, comedor, cocina y un baño en la primera planta y, 3 habitaciones y un baño en la segunda. No había mucho donde ir, y mi olor lo arrastraría hasta el primer piso justo en mi dirección. Debía bajar por la escalera, la cual era estrecha y con paredes a los lados, por lo que yo solo tenía que esperarlo apuntando con mi arma en esa dirección.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él se tomaba su tiempo. Podía oírlo revoloteando por fuera de la casa lanzando maldiciones a la noche. A ratos se callaba para luego gritar con fuerza algo que yo ya no podía entender. El hambre le iba quitando lo poco que le quedaba de humanidad.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De a poco comencé preocuparme. Nunca había tomado tanto tiempo en que estas cosas perdieran el control y entraran en la casa de forma descontrolada para solo caer en mi trampa. Él era distinto. Habían pasado un par de horas y aún no se decidía a entrar. Por un rato lo escuché tratando de botar una de las puertas de la casa, pero yo las había reforzado muy bien y no cederían, especialmente después del incidente que tuve la segunda vez que cazaba a uno de estos monstruos, y que por poco no la cuento. En aquella oportunidad el monstruo era gigante, debía medir casi dos metros y tenía un cuerpo muy robusto, creo que era un luchador o algo así, y tras pasar un rato buscando como entrar a la casa simplemente cargó de frente contra la puerta arrancándola de cuajo y pillándome completamente por sorpresa. Suerte la mía que con el golpe que le dio a la puerta, junto con tirarla abajo, quedó medio atontado por lo que simplemente me limité a a vaciarle tres cartuchos de mi escopeta en el pecho, con lo cual quedó tirado en el suelo retorciéndose de dolor, pero no muerto. Había que cortarles la cabeza, era la única forma de que no volviesen a levantarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras darse cuenta que por mucho que lo intentara la puerta no cedería se detuvo y nuevamente comenzó a maldecir, pero esta vez se le escuchaban sollozos entremedio. De tanto en tanto se detenía y me pedía perdón y me invitaba a salir para que pudiésemos conversar, pero al no oír respuesta de mi parte me gritaba todo tipo de obscenidades que terminaban con un golpe de puño en la puerta. Tras repetir esa misma escena tres veces se cayó y por un buen rato, al menos unos veinte minutos, no pude oírle hasta que por fin se rindió y hizo uso de la entrada que yo tenía preparada para él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde que entrase a la casa por la ventana del segundo piso, no debía tomarle más de treinta segundos en llegar hasta donde estaba yo, ya que mi olor sería demasiada tentación para él. Y así fue, tras entrar por la ventana, oí su frenética carrera por el pasillo del segundo piso que dirigía a la escalera y me apresté a disparar mi escopeta apenas apareciese frente a mí. Respiré hondo y aguante la respiración para que mi puntería fuese más precisa, pero de nada sirvió ya que el bajó las escalera a tal velocidad que apenas pude atinar a apretar el gatillo una sola vez, impactándole en el su hombro, con lo cual no pude detener su carrera del todo y alcanzó a llegar donde estaba yo y pegarme un zarpazo en el pecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caí al suelo sintiendo un dolor horrible en el pecho, como si arañazo hubiese derretido mi piel. No sabía donde estaba él, solo sabía que le había dado, por lo que disponía de algunos segundos para tratar de recoger mi arma y aprestarme para una segunda carga. Sin levantarme y con los ojos escaneando la habitación, busqué a mi alrededor &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;con mi mano derecha &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;el rifle que había soltado tras ser impactado por él. No me costó mucho encontrarlo. Lo tomé con fuerza, y con la otra mano me arrastré hacia la pared que estaba atrás mio y apoyé la espalda en ella sin levantarme. ¿Dónde se había metido? me pregunté a mi mismo. No lo veía por ninguna parte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él tenía la ventaja ahora. La iluminación de la habitación era muy mala y habían muchas sombras donde podía esconderse. El dolor en el pecho no me dejaba concentrarme, y cada segundo que pasaba sentía como la piel se me quemaba alrededor de la herida que me había producido. Estaba sangrando bastante y sentía como iba perdiendo el conocimiento poco a poco; se me nublaba la vista y sacudía la cabeza constantemente como tratando de mantenerme despierto. Tras luchar por un par de minutos para mantenerme alerta, y sin poder conseguirlo, me recosté sobre la muralla dándome por vencido y dispuesto a ser comido por aquel monstruo. Pero cuando eche la cabeza hacia atrás, pude ver como él estaba por encima mio caminando por la pared en mi dirección. Al notar que había descubierto su plan, se dejó caer velozmente sobre mi, y haciendo un último esfuerzo levante la escopeta con mi brazo derecho y descargué una ráfaga de perdigones en su estómago, pero esto no fue suficiente para impedir que cayera sobre mí y que hundiera su garra derecha en mi hombro izquierdo, paralizándome  casi por completo por el dolor; pero no solo yo estaba sintiendo un gran dolor en ese momento. El disparo que alcance a darle le había hecho un orificio en su abdomen, por el cual salía gran cantidad de sangre, la cual era muy viscosa y con un olor repugnante, muy semejante a un cuerpo en estado de putrefacción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos quedamos inmóviles por unos segundos. Yo podía sentir como los dedos de su mano derecha se hundían poco a poco en mi hombro izquierdo desgarrándome la carne. Intenté sacudírmelo de encima, pero su peso era demasiado para mí en la posición en que me encontraba. Podía ver en sus ojos mientras me observaba sin moverse, que él también estaba sintiendo gran dolor por el disparo en su abdomen. Pero el tenía la ventaja, ya que su monstruosa condición le permitía sanar más deprisa que yo, y no tardaría en poder darme el golpe final.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debía buscar la forma de acabar con él antes de que recobrase la suficiente fuerza para liquidarme. Intenté nuevamente de sacudírmelo de encima, pero con cada movimiento que hacía podía sentir como sus dedos se introducían más en mi hombro. intenté mover la escopeta en su dirección con mi mano derecha, pero la posición en que estábamos no me facilitaba las cosas. Me costó apuntarle,  pero al final logré ponerla en dirección de su pecho. El se dio cuenta de esto y intentó oponer algo de resistencia, pero fue inútil ya que aún no tenía fuerzas suficientes. En su rostro se notaba la impotencia de no poder hacer nada para impedirme que jalara el gatillo del arma. Tomé un poco de aire, tratando de hacerlo mirando en dirección contraria de él ya que de su cuerpo aún emanaba aquel hedor hediondo. Tras tomar un par de bocanadas de aire, puse mi dedo indice en el gatillo del arma y jalé de este solo para encontrarme con la sorpresa de que no le quedaban cartuchos. Volví a jalar del gatillo una segunda y tercera vez sin que nada pasase. Él al notar que nada pasaba, y que yo seguía tratando de disparar sin resultado, comenzó a reír en voz muy baja, haciéndome saber que pronto él ganaría esta batalla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi impotencia era completa. No sabía que hacer, todos mis esfuerzos por zafarme eran inútiles, y con cada minuto que pasaba él se iba haciendo más fuerte y yo más débil. En un último intento por liberarme, y haciendo uso de mis últimas fuerzas, levante mi brazo y introduje mi mano derecha en el orificio que tenía en  su estomago. Creo que con ese movimiento sentí más dolor yo que él, ya que su sangre quemaba mi piel, pero eso ya no importaba, tenía que conseguir hacerle daño y que con eso me soltara. Una vez dentro mi mano en su abdomen, tomé parte de sus entrañas y las retiré violentamente. El soltó un grito de dolor y se estremeció. Sentí como su mano se aflojó por un momento en mi hombro, por lo que volví a repetir la operación, y esta vez al tomar las entrañas, giré mi mano y luego volví a retirarla. Realice la acción una tercera vez, y con ésta conseguí que me soltara, y sin pensarlo dos veces tomé la escopeta y comencé a arrastrarme lejos de él. No lo hice en cualquier dirección, sino que fui hasta el mueble donde  tenía más cartuchos para el arma.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Para mi suerte no había caído lejos del estante donde estaban guardados los cartuchos de la escopeta. Al llegar hasta el mueble tuve que hacer un esfuerzo extra para tirarlo al suelo ya que no alcanzaba el cajón donde estaban los cartuchos. Con dificultad logré abrir el cajón y tomé un par de cartuchos y los introduje en el arma. Con el dedo puesto en el gatillo, me giré en dirección a donde supuéstamente debía estar el monstruo y sin fijarme si estaba ahí apreté el gatillo, liberando una ola de perdigones en esa dirección, pero lamentablemente solo conseguí dañar la pared de la casa. Él se había movido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin pensarlo dos veces, volví a introducir otro cartucho en el arma, y puse unos cuantos más en mi bolsillo. Luego comencé a buscarlo con la mirada. No debía estar muy lejos, ya que con la herida que le había propinado debía estar bastante débil. No le encontré. Desde mi posición habían muchos lugares a los que no podía ver, por lo que me levanté muy lentamente, ayudándome con la escopeta. Una vez de píe lo pude ver. Estaba arrastrándose hacía la puerta de la casa, y uno de los sillones lo protegía parcialmente, y por eso no había podido verle desde el suelo; pero ahora que yo estaba de píe podía dispararle sin problemas, incluso apuntando solo con mi brazo derecho, ya que el izquierdo había quedado inutilizado por la herida que me había hecho en el hombro. Tomé aire y sacudí mi cabeza un par de veces para poder despejarme y me apresté a disparar. Apunté hacia su espalda y apreté el gatillo dos veces seguidas. Los perdigones se incrustaron en la carne y lo vi retorcerse del dolor, pero seguía arrastrándose. Cargué nuevamente el arma y volví a disparar, pero esta vez a sus piernas. Uno de los disparos casi le corta una de ellas, y con esto dejó de moverse. Fue aquí cuando le escuche decirme que por qué le hacía esto, que por qué era tan cruel. Le respondí diciéndole que él era un monstruo y que no merecía vivir. Diciendo eso, volví a cargar el arma y me apresté a terminar con su vida, pero antes de que le disparara a la cabeza él me dijo que igual yo estaba acabado, ya que otros vendrían por mi y que en la condición en que estaba no podría defenderme. No le respondí y simplemente jalé del gatillo y le volé su cabeza. Estaba muerto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras quedar mirándolo por unos segundos, me di vuelta y caminé lentamente hasta el sillón que estaba cerca de la chimenea. Con mucho cuidado me senté en el. Solté el arma, y con la mano derecha saqué un paquete de Lucky  y el encendedor que tenía en el bolsillo de la camisa. Tomé un cigarrillo del envase, lo puse en mi boca y lo encendí. Le pegué un par de aspiradas y me quedé mirando el techo por un momento. Al cabo de un rato me dije a mi mismo en voz alta que por poco no la cuento y que para la próxima vez debía ser más cauteloso. Pero antes de que pudiese terminar la frase otra vos me interrumpió diciéndome al oído que esto aún no había terminado; y antes de que pudiese reaccionar clavó sus dientes en mi cuello y comenzó a beber de mi sangre.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Podía sentir como me iba desvaneciendo poco a poco con cada gota de sangre que bebía de mí. Ya no sentía ganas de luchar contra él, por lo que simplemente me dejé llevar pensando en que había hecho lo mejor que podía y que jamás se me había ocurrido que tendría que luchar contra dos vampiros a la vez. Podía sentir como su respiración se aceleraba con cada trago de sangre que bebía. El final estaba cerca.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Ya no podía mantener los ojos abiertos. Me sentía muy cansado. Había perdido mucha sangre por mis heridas y por la que él me estaba robando y por ello cada vez mis sentidos me fallaban más. Todo debía acabar pronto, o por lo menos eso creía, pero de un momento a otro pude sentir como había dejado de beber mi sangre. ¿Por qué se habría detenido? ¿Por qué no acabaría conmigo? ¿Será que quiere convertirme en uno de ellos? &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:verdana;"&gt;Tenía tantas preguntas en mi mente y ninguna de ellas encontraba respuesta. Lo único que sabía en ese momento era que por alguna razón él no había acabado conmigo y yo aún no estaba muerto. Podía escucharle dar vueltas alrededor mío, como si estuviese esperando que pasara algo. No podía abrir los ojos; éstos me pesaban tanto que el puro esfuerzo de abrirlos casi me deja sin respirar. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:verdana;"&gt;Poco a poco iba sintiendo como un calorsito se iba expandiendo por dentro de mi. Primero mis brazos, luego el pecho y por último mis piernas. Algo viajaba dentro de mi cuerpo. Por un momento fue una sensación agradable, pero ésta no duró mucho. A los pocos segundos de que todo mi cuerpo estuviese invadido por esa sensación, comencé a sentir convulsiones, las que iban acompañadas de un dolor tan intenso&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: verdana; "&gt; que no me dejaban ni gritar. De mis ojos brotaban lágrimas con cada puntada que sentía, las cuales corrían por mis mejillas y caían en el sillón. De pronto el dolor se acabó y pude escucharlo como acercó su boca a mi oído y me dijo algo que no pude entender, salvo una palabra: bienvenido...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1039517993535471344-7786770513878426852?l=el-mundo-diez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://el-mundo-diez.blogspot.com/feeds/7786770513878426852/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1039517993535471344&amp;postID=7786770513878426852&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1039517993535471344/posts/default/7786770513878426852'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1039517993535471344/posts/default/7786770513878426852'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://el-mundo-diez.blogspot.com/2010/06/la-caceria.html' title='La Cacería'/><author><name>Jo-E Ten</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08566977982434196067</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_51weakyTkxc/TC5ssHSvoxI/AAAAAAAAAHc/f2qP2X2k1oU/S220/n519022280_134.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1039517993535471344.post-3741986567557582033</id><published>2010-06-02T11:29:00.001-04:00</published><updated>2010-07-02T19:09:46.022-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ficción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuento'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Odio'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia'/><title type='text'>Odio</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Sabía lo que tenía que hacer.  Lo venía planeando desde la primera vez. No podía dejar que siguiera  saliéndose con la suya. Nunca más lo dejaría hacérmelo. Sabía lo que  tenía que hacer, pero por alguna razón no podía hacerlo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El  cuarto estaba oscuro. Le gustaba así. Nadie podía vernos si todo estaba  oscuro. El maldito no me dejaba salir. Decía que el exterior me  corrompería y que solo él podía protegerme. Lo odio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El volvía  usualmente a las 7 a la casa. Mis hermanos pequeños estaban acostados  para cuando el llegaba. Gracias a Dios aún eran muy chicos para que les  hiciera lo mismo. No lo dejaría, primero debería matarme.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El día  de hoy, él había avisado que llegaría más tarde. Tenía una cita me  dijo.No importaba, me daba más tiempo para prepararme. Sabía lo que  tenía que hacer, era hoy o nunca. De igual manera seguí con el plan. Les  serví la comida a mis hermanos a la misma hora. No quería que se dieran  cuenta de nada. Luego de cenar vimos televisión un rato, y luego hice  que se acostaran.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Esperé a que se durmieran y fui al comedor.  Tenía que repasar el plan una vez más. Era simple. El cuchillo ya estaba  bajo mi almohada. Lo usaría cuando el no estuviese prestando atención a  lo que yo haga, debido a que él estaría haciéndomelo. El plan era  simple, ahora solo debía esperar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Mientras esperaba en el comedor  me repetía una y otra vez el plan. No quería que me surgieran dudas.  Tenía que hacerlo. Las horas pasaban y el no llegaba. ¿Me había  descubierto? me preguntaba una y otra vez. Imposible. Nunca hablé de  esto en voz alta. No tenía como enterarse. ¿Por qué no llega? Lo odio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Eran  más de la 1:15 am y el aún no llegaba. De repente sonó el teléfono.  Corrí a contestarlo. Era una mujer la que llamaba. Era la cita de él. No  podía creer lo que me estaba diciendo. Ella cortó y yo seguía colgada  al teléfono. No podía creerlo. Estaba muerto. Atropellado cuando  cruzaban a buscar el auto, me dijo ella. Ya no estaba. No volvería a  casa. Maldito. Me habían quitado mi venganza. Tenía que ser yo. Ahora  nunca podré sacármelo de encima. Lo odio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;No había nada que  hacer. Él no volvería a casa. Ahora nunca podría vengarme. Las  pesadillas nunca se irían. No podía vivir así. No con él en mis sueños.  Fui a mi cuarto y tomé el cuchillo que había puesto bajo la almohada y  me lo clave en el corazón. Caí de inmediato al suelo pensando que  tendría que haber sido su corazón. Lo odio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1039517993535471344-3741986567557582033?l=el-mundo-diez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://el-mundo-diez.blogspot.com/feeds/3741986567557582033/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1039517993535471344&amp;postID=3741986567557582033&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1039517993535471344/posts/default/3741986567557582033'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1039517993535471344/posts/default/3741986567557582033'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://el-mundo-diez.blogspot.com/2010/06/odio.html' title='Odio'/><author><name>Jo-E Ten</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08566977982434196067</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_51weakyTkxc/TC5ssHSvoxI/AAAAAAAAAHc/f2qP2X2k1oU/S220/n519022280_134.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1039517993535471344.post-7985105850145980962</id><published>2008-11-25T01:52:00.002-03:00</published><updated>2009-07-19T19:18:44.417-04:00</updated><title type='text'>Amnesia, Parte 1</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Sonó el despertador a las 6 am, y al abrir los ojos no reconocí la habitación en que estaba. Al principio no podía ver mucho, estaba muy oscuro y le tomó un par de minutos a mis ojos acostumbrarse a la poca luz. Una vez que pude ver más, me di cuenta de era un cuarto de un hotel. ¿Cuál? No tenía la menor idea. A mi lado había una mujer. Estaba desnuda y parcialmente cubierta por las sabanas. No sabía quien era. ¿Qué estaba pasando? y más importante ¿Quién era yo? No recordaba nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me levanté despacio. No quería despertarla. Tenía que descubrir algo, sobre mi y sobre dónde estábamos, antes de encararla. Ella podía ser mi esposa, una novia, cualquier cosa. No quería problemas. A lo menos por ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me moví despacio por la habitación tratando de hacer poco ruido. Pero era difícil caminar, había ropa tirada por todas partes. Cogí unos pantalones que había en el suelo y me los puse. Al parecer algo loco pasó anoche entre ella y yo. ¿Pero quién era? ¿Por qué no me acuerdo de nada?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con un poco de esfuerzo llegué al baño. Cerré la puerta con cuidado y prendí la luz. Ahí estaba yo, parado frente al espejo sin poder reconocerme. Pasé varios minutos mirándome al espejo, como esperando a que de pronto todo volviese a mi. Nada pasó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me lavé la cara con agua fría y salí del baño. Al abrir la puerta volví a verla. Aún dormía. Se notaba relajada. Era bella. Tenía su cabello rubio suelto. Su cuerpo era hermoso, casi perfecto. ¿Quién era ella?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me moví despacio hacia la cama y me senté en el lado derecho cerca del velador. Habían varias cosas sobre él. Una billetera, un paquete de cigarrillos, un caja de fósforos del hotel y una copa de champagne semi vacía. Tomé los fósforos, la etiqueta decía "Hotel Continental". Los dejé rápidamente y luego cogí la billetera y la abrí. Era mía. Tenía mi carné de identidad, mi licencia de conducir, tarjetas de crédito, chequera, algo de dinero en efectivo, estaba todo ahí. Un poco nervioso saqué de ella el carné de identidad. Al parecer mi nombre era Alexis Terjov y tenía 31 años. Por lo menos ahora sabía mi nombre, pero no había descubierto nada sobre todo los demás, en especial sobre quién es la mujer que está durmiendo a mi lado, y qué hacemos en este hotel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejé la billetera sobre el velador y tomé los cigarrillos y los fósforos, por lo menos recordaba que me gustaba fumar, y con ellos salí a la terraza de la habitación. Estaba fresco y corría una brisa de vez en cuando. Prendí un cigarrillo y me puse a mirar hacia los alrededores buscando algo familiar que me ayudase a recordar. Mientras veía los edificios y como comenzaban a apagarse las luces de la calle a medida que iba saliendo el sol me repetía una y otra vez la misma pregunta ¿Qué ciudad es esta? ¿Dónde estoy? No sabía donde estaba y nada de lo que veía mee era familiar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Mi cigarrillo ya se había consumido y aún sentía la necesidad de seguir fumando, por lo que tomé otro y lo encendí y le dí una gran bocanada. Mientras botaba el humo sentí como se habría la ventana que daba a la habitación. Rápidamente, y medio nervioso, me voltie para ver quién era. Allí, en el marco de la ventana apoyada sobre su hombro derecho, estaba ella. Se había puesto una camisa grande, debía ser mía. No sabía que decirle. No recordaba su nombre, ni quién era, ni que hacíamos aquí los dos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al principio solo nos miramos. Yo trataba de no mostrarme muy sorprendido, pero era difícil. Ella era realmente hermosa. Me costaba no mirarla fijamente. Por su parte, ella jugaba con los botones de la camisa que llevaba puesta. Los abrochaba y desabrochaba, como insinuándome algo. Al final fue ella quien rompió el silencio. -Hola guapo, ¿me extrañaste?- dijo sonriendo. No le contesté. No sabía que responder, solo me limité a darle una bocanada al cigarrillo. -No te me hagas el tímido ahora. Anoche no lo fuiste- me dijo mientras se caminaba hacia donde estaba parado. Cuando estuvo a mi lado tomó mi cigarrillo y lo arrojó por el balcón. Y luego de eso me abrazó por la cintura y comenzó a besarme. No me resistí. Por Dios que besaba bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras dejarme medio atontado por el beso, me tomó por el brazo y me llevó al cuarto. Una vez dentro me empujó sobre la cama y se subió arriba mio diciendome -Espero que hayas guardado algo de la fuerza que tenías anoche- No le respondí. Cuando comenzó a desabotonarse la camisa fue cuando me pareció ver un reflejo en el edificio de al frente. Al principio no pude ver bien que era, ya que ella no dejaba de besarme, pero tras esforzarme un poco más lo vi. Era una persona con rifle de francotirador apuntando justo a donde estábamos nosotros, y justo antes de que este disparara logré hacernos rodar a ella y a mi a un costado de la cama. Y antes de que pudiésemos levantarnos el asesino comenzó a disparar varios tiros hacia el cuarto, pero para suerte nuestra la cama nos protegía de ellos.&lt;br /&gt;-¿Qué rayos está pasando?- me preguntó ella muy asustada.&lt;br /&gt;-No tengo la menor idea- le respondí evitando que ella se levantara.&lt;br /&gt;-¿Cómo que no tienes idea?&lt;br /&gt;-No la tengo, la verdad no tengo idea de todo lo que esta pasando hoy.&lt;br /&gt;-¿A que te refieres?&lt;br /&gt;-Como escuchaste. Me desperté hoy sin saber quien soy, ni que hago aquí. Tampoco recuerdo tu nombre y que relación tenemos los dos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella no dijo nada más. Se había puesto a llorar. Yo me sentía como un bastardo porque si no hubiese sido por el francotirador estaríamos teniendo sexo. Pero ahora no había tiempo para más explicaciones. Teníamos que salir del cuarto. Recogí las ropas que estaban cerca nuestro y las arrojé hacia el baño, tomé la mano de ella y hice que me siguiera gateando hacia el. Una vez dentro nos pusimos de pie y antes de que pudiese decir algo, ella me dio una bofetada. Me la merecía. Pero cuando trató de darme otra le detuve el brazo y le dije -Se que piensas que soy un bastardo, pero no hay tiempo para esto, tenemos que salir de aquí. Nos miramos un momento y luego ella sacudió su brazo y yo se lo solté. Cogimos las ropas que había tirado y nos las pusimos. Cuando estuvimos vestidos nos acercamos a la puerta del baño. No se oían más disparos. -Tenemos que movernos rápidamente hacia la puerta del cuarto y salir- le dije muy serio. -Lo se, no podemos darle oportunidad de apuntar- me respondió. Contamos hasta tres y abrimos la puerta, y velozmente, como si esto lo hubiéremos hecho muchas veces, nos movilizamos hacia la otra puerta. Logramos esquivar un par de disparos más y salimos del cuarto. Por ahora estábamos a salvo, o por lo menos eso quise creer.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1039517993535471344-7985105850145980962?l=el-mundo-diez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://el-mundo-diez.blogspot.com/feeds/7985105850145980962/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1039517993535471344&amp;postID=7985105850145980962&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1039517993535471344/posts/default/7985105850145980962'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1039517993535471344/posts/default/7985105850145980962'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://el-mundo-diez.blogspot.com/2008/11/amnesia-parte-1.html' title='Amnesia, Parte 1'/><author><name>José Luis Diez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05087992306582760597</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1039517993535471344.post-5477434801309389222</id><published>2008-05-23T23:52:00.027-04:00</published><updated>2008-07-28T02:21:58.853-04:00</updated><title type='text'>Despertar Violento</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;La siguiente historia no está ligada a la cual se había estado posteando hasta ahora en este blog. Es una narración distinta y más fantástica, pero que de igual manera surgió del Mundo Diez.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Era de noche ya y la lluvia caía torrencialmente, pero ya estaba muy cansada como para seguir corriendo y buscar refugio, cosa que tampoco le preocupaba de momento, debido a que las imágenes de lo que había sucedido hace cuatro horas aún la atormentaban. Cada escena la golpeaba como un rayo y hacía que se estremeciera, ya que aún no podía entenderlo, no podía encontrar la razón de por qué eso le estaba pasando a ella.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Ya no podía más, y luego de haber corrido durante horas sin destino, solo podía caminar, y lo hacía en zigzag con la mirada perdida en el horizonte, como quien pierde su alma y es el cuerpo el que por acto reflejo sigue hacia adelante. Este la había llevado a un descampado cerca de un cerro, donde, tras tropezar con una piedra, cayó al suelo y no se pudo levantar. Se quedó así un rato, como semimuerta, sin mover un dedo, hasta que se volteó y quedó de espalda mirando el cielo. Sus ojos, pestañando de tanto en tanto para evitar que las gotas de lluvia se le metieran, era lo único que se movía, hasta que el cansancio la absorbió y recordando una vez más todo lo que le había sucedido desde aquél día que debía haber sido feliz pero que no lo fue, se durmió profundamente, sin saber que aquello la perseguiría incluso en sus sueños.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Ahí estaba ella junto a sus compañeros de colegio. Era un día especial, ya que se graduarían y dejarían la vida escolar para buscar lograr cosas más importantes en la universidad, o por lo menos así lo pensó ella. Todos los alumnos sentados miraban como su profesor jefe se dirigía a ellos desde el estrado y les deseaba la mejor de las suertes en lo que estaba por venir. Ella tenía a su lado a quien consideraba el amor de vida. Habían pololeado, fielmente pensaba ella, desde que entraron a la educación media, pero no había sido así, ya que él la había engañado en cada oportunidad que se le había presentado, y ese día no iba a ser la excepción. Después de que la ceremonia había terminado y cuando solo quedaban ellos para su fiesta de celebración, ella fue a buscarlo, pero no lo encontró. Un amigo de ella que conocía la verdad, al verla como lo buscaba por todas partes, se le acerco y le contó todo. Ella no podía creer lo que le estaba diciendo, no podía creer que había sido engañada tanto tiempo y que nadie le había contado hasta ahora. Pero necesitaba verlo con sus propios ojos, por lo que su amigo la llevo hasta donde una nueva traición se estaba llevando a cabo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Parecía como si hubiese visto un fantasma. Estaba quieta frente a la puerta viendo como su lealtad y fidelidad eran convertidas en ira y odio. Su amigo trataba de consolarla, pero sus palabras se desvanecían antes de llegar a los oídos de Andrea. Era como si todos sus sentidos simplemente dejaron de funcionar y lo único que podía percibir era su corazón haciéndose trizas. El dolor era tan grande que trataba de sujetarse el pecho con ambos brazos y así evitar que los pedacitos en que se había convertido el corazón se le escaparan. No dijo nada, solo los miraba tratando de encontrar una explicación, pero por más que buscaba en su cabeza, solo hallaba enojo e ira.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Su amigo no sabía que decir, por más que trataba de consolar a Andrea con palabras no lo conseguía, por lo que decidió tomarla por el brazo y llevársela, pero no pudo. Cuando su mano la alcanzó, la retiró violentamente sintiendo como la carne se le quemaba viva como quién toca una tetera hirviendo, y al verla quedo perplejo al contemplarla envuelta en llamas y caminando a donde estaban los infieles. Cada paso que daba dejaba una huella de fuego en el suelo y todo lo que había a su alrededor comenzaba a incendiarse. No tardó mucho en llegar hasta donde estaba su ex amor, y con palabras entrecortadas le dijo -Así que esta es la verdad de la cual todos participaban menos yo... que tonta he sido, pero ya no lo seré más. Diciendo esto guardó silencio esperando una respuesta, pero no la hubo, ya que tanto él como la amante estaban perplejos viendo como del cuerpo de Andrea emanaban llamas que quemaban todo lo que estaba a su alrededor. Esto solo sirvió para aumentar su ira y que las llamabas brotaran con mayor fuerza, pero ella solo los miraba hasta que él le respondió asustado -Aléjate de nosotros monstruo. Pero ella no lo hizo y ardió con más fuerza.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Al ver lo que estaba pasando, Daniel se vendó la mano quemada con su corbata y comenzó a gritarle a Andrea para que se calmara, pero lo que él no sabía era que ella ya no podía escucharlo, debido a que la ira la había tomado prisionera y su único objetivo era acabar con quien le había causado tanto daño. Al comprender que sus palabras eran inútiles, entró en la sala esquivando los pupitres, que ardían ferozmente, y los pedazos de madera que se iban desprendiendo del techo, y trató de llegar a donde estaban Jorge y Lucía, pero no lo logró ya que Andrea súbitamente explotó. De su cuerpo emanó una onda de calor que los empujó violentamente varios metros, dejando a los infieles en medio de llamas que rápidamente devoraban sus cuerpos, y a Daniel, como si hubiese tratado de salvarlo, hacia el único lugar donde no había fuego. Y así acabó la última traición, ya que el fuego no tardó mucho en quitarles la vida.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Daniel reincorporándose y al presenciar que no podía hacer nada por Jorge y Lucía trató nuevamente de calmar a Andrea pidiéndole que por favor se detuviera, o que mucha gente saldría lastimada. Al escuchar las palabras de su amigo, ella volvió en si, pero las llamas no se detuvieron, al contrario, segundo que pasaba estas emanaban de su cuerpo con mayor intensidad. Al ver que no podía contenerse le pidió a su amigo que escapara y que tratara de llevarse a toda la gente que pudiera lo más lejos posible, ya que presentía que algo mucho peor estaba a punto de pasar.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Y así fue, una vez que Daniel se alejó lo suficiente y llevándose consigo a todos los que pudo, diciéndoles que se había producido un incendio en una de las salas de clases, Andrea no pudo más y perdió el conocimiento y con ello las llamas que emanaban de su cuerpo se expandieron a todos los rincones del colegio, con una intensidad apocalíptica, consumiéndolo por completo en pocos minutos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Al tiempo después de que todo quedase reducido a escombros, y gracias a la ayuda de los bomberos, el fuego desapareció, y la búsqueda de victimas comenzó. Hubo varias personas que no alcanzaron a huir de las llamas, entre ellas la mitad del curso de Andrea y varios apoderados que aún estaban en el lugar, en total cuarenta y cinco personas perdieron la vida esa noche.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;El personal de búsqueda no tardó mucho en deducir donde se habían originado el fuego, y para su sorpresa ahí la encontraron. Desnuda. Intacta. Era un milagro, o por lo menos así lo pensaron. No hubo preguntas, simplemente la tomaron como una víctima más. Después de todo era solo una niña de dieciocho años.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Los doctores en el hospital, tras comprobar que no tenía herida alguna, le diagnosticaron un coma no conocido y que no sabían si iría a despertar, por lo que la enviaron a su casa junto a sus padres, pero lo que desconocían era que su cuerpo y mente se estaban acostumbrando a su poder y que pronto despertaría y habrían más víctimas, pero no por voluntad propia.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Pasaron varios días desde que Andrea fue llevada a su hogar, y ella seguía sin mostrar signos de mejora. Su amigo Daniel la visitaba todos los días, ya que de alguna manera se sentía responsable por lo que había pasado, aunque de eso a nadie había contado. El se sentaba al lado de la cama de ella y la miraba por un tiempo, luego cogía y leía un libro de ciencia ficción que había encontrado en su casa, que relataba, a modo de autobiografía, la historia de un joven estudiante que un día despertó sintiéndose extraño, diferente, como si algo en él hubiese cambiado. Todo lo que veía lo podía imitar a la perfección, no solo eso, sino que también poseía una memoria increíble, recordaba completamente todo aquello que leía, pero además lo entendía a la perfección. El libro contaba como al principio él no podía controlar esta nueva habilidad y que sufría de colapsos nerviosos debido a la cantidad de información que su cerebro iba absorbiendo, pero que con el paso del tiempo y entrenamiento fue logrando controlar lo que quería absorber y lo que no. La narración era extremadamente detallista, casi como si lo que contaba hubiese sido verdad, y esto era lo qué más llamaba la atención de Daniel.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Tras leer el libro un par de veces estando al lado de Andrea y recordando todo lo que había presenciado en el colegio, no podía evitar comparar ambas historias. Si bien una estaba completamente desarrollada y ni se asemejaba en violencia, compartían algunos elementos, y esto llenaba de dudas su cabeza. Así que con más preguntas que respuestas en su cabeza decidió ubicar al autor del libro y así, quizás, poder esclarecer todo lo que estaba sucediendo. Así fue que salió en búsqueda del autor, sin siquiera imaginar que a los pocos minutos de haberse ido Andrea había salido del coma.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;No había mucha luz en el cuarto debido a que las cortinas estaban cerradas, y solo se escurría un rayo de sol por la juntura de ambas cortinas. Andrea abrió sus ojos lentamente. Le costaba enfocar, y la poca luz que había le molestaba. No era para menos, después de todo estuvo muchos días sin usarlos. Pasados unos minutos ya podía ver con normalidad. Estaba un poco desorientada, pero no tardó en percibir que estaba en su cuarto. Le habían puesto su pijama favorito y todo estaba tal cual ella lo había dejado antes de irse a su fiesta de graduación. Al levantarse fue directamente hasta el espejo que había en su cuarto. Pasó varios minutos mirándose, buscando algún indicio de quemaduras, pero no encontró nada, incluso su antigua cicatriz cerca del hombro había desaparecido. Sin darle mucha importancia fue al baño y se dio una ducha. Mientras lo hacía comenzó a recordar lo que había pasado aquella noche y se estremeció, las lagrimas comenzaron a correrle por las mejillas y se confundían con el agua que caía de la regadera. Se apuró en terminar y volvió a su cuarto. Nuevamente se colocó frente a el espejo, pero esta vez completamente desnuda.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Delante de ella estaba su imagen, alta, de un metro setenta, de cuerpo atlético y firme, pelo castaño, recogido como le gustaba a él, y ojos azules. Fue entonces cuando mirando sus ojos a través del espejo que pestañeó largamente, y al volver a mirar vio por un instante que un manto de fuego la cubría, pero al volver a pestañear éste había desaparecido. Se alejó del espejo como quien huye al creer que vio un fantasma. Buscó en el armario algo de ropa. Cogió un sostén y un calzón y se apuró en ponérselos. Luego sacó un jeans de color azul oscuro, una polera blanca ajustada y un canguro blanco. Su puso unas zapatillas deportivas y bajó al primer piso. Cuando se disponía a salir sintió que llegaba un auto. Era su Madrastra. Cerró la puerta y se sentó en la escalera que daba hacía la puerta para esperarla a que entrara. No pasó mucho tiempo antes que ella entrara por la puerta del frente y se encontrara frente a frente con Andrea. Hubo silencio al principio, no fue muy largo debido a que Angela le preguntó con tono serio -¿Hace cuanto que despertaste? -Como hace hora y media. Respondió mirando hacia el suelo y sin levantarse, y antes de que su madrastra se metiera en la cocina le preguntó -¿Cuánto tiempo estuve inconsciente? -Alrededor de una semana. Diciendo esto cerró la puerta de la cocina tras ella, dejando a Andrea sola, y ella al ver que no conseguiría más respuesta se aprestaba a salir, cuando fue detenida por Angela -No salgas a ninguna parte que acabo de hablar con tu padre y viene para acá con un detective de la policía que quiere hacerte unas preguntas sobre lo que pasó en tu colegio.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Tardaron quince minutos en llegar a la casa. Andrea los esperaba en el living viendo televisión. La verdad es que no había visto nada, solamente la había prendido para no sentirse tan sola en la casa mientras esperaba. Entró primero a la casa Pedro, padre de Andrea, y al verla sentada en el living corrió a abrazarla, y entre sus brazos le preguntó si estaba bien, ella respondió que sí con un leve movimiento de cabeza. El detective mientras veía la escena cerró la puerta de la casa y esperó en la entrada. -Por favor pasé detective, siéntase como en su casa. Le dijo Pedro al verlo parado al lado de la puerta de salida. Cuando estuvieron los tres en el living el primero en hablar fue el padre de Andrea, quien le contó a su hija el por qué de la visita del detective. Éste solo quería tomar su declaración, debido a que era la única que faltaba para poder comenzar a investigar más a fondo. Al oír esto no pudo evitar que una sensación de pánico se apoderara de ella y que gotas de sudor comenzaran a correr por su cuerpo. No podía decir la verdad. No podía decir que ella había sido la culpable de la muerte de su ex novio y su compañera y de las otras personas que quedaron atrapadas en las llamas que consumieron su colegio. No sabía que decir. ¿Cómo explicaba que a ella no le había pasado nada? Estaba perdida.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;El detective al notar que Andrea se había puesto nerviosa trató de tranquilizarla diciéndole que solo quería hacerle un par de preguntas sobre si sabía qué había ocasionado el fuego y por qué ella había sido encontrada cerca de donde determinaron que el fuego se había iniciado. Las preguntas más que tranquilizarla tuvieron el efecto inverso, y tartamudeando contestó la segunda pregunta hablándole sobre el quiebre de su relación amorosa y el engaño que había vivido durante tantos años y que  había buscado a su ex novio para encararlo, pero cuando llego a donde su amigo lé había dicho que estaba, ya era demasiado tarde, ya que las llamas ya habían cobrado la vida de él como también de la niña que estaba a su lado, y que al ver esa escena se había asustado y al intentar huir se había tropezado y con la caída había perdido el conocimiento. Cada mentira que salía de la boca de Andrea era cuidadosamente anotada en una libretita por parte del detective, y ella veía como después no podría decir otra cosa, pero ya era demasiado tarde para decir la verdad. Debía salvarse como fuese.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Tras media hora de conversación, Andrea sentía que estaba perdida. No había forma que el detective creyese todo lo que le había dicho, y que solo bastaba que él comparase su declaración con la de su amigo Daniel para que quedase de manifiesto que uno de los dos mentía. En algo debía pensar, ya que no quería que su buen amigo se viese envuelto en algo que no le concernía y que el era totalmente inocente. Mientras Andrea pensaba en que hacer, su padre notó que ella se había vuelto un poco pálida y le pidió al detective que siguieran otro día, a lo que él consintió cerrando su libretita y respondiendo que ya era suficiente y que con lo que tenía ya podía comenzar a trabajar. Al ver esto Andrea se levantó de su asiento y pidió que la disculparan, quería salir a caminar y tomar un poco de aire para relajarse. En verdad lo único que quería era huir de su hogar.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Tomó su cartera de la mesa de entrada y rápidamente salió de la casa. Al principio no sabía donde ir, simplemente caminaba en cualquier dirección. Cada cierto tiempo miraba hacia a tras para revisar si la seguían. Esa sensación la tenía desde que se había alejado de su hogar. Cada vez que doblaba una esquina, esperaba unos segundos y se devolvía a mirar por donde había estado caminando. No había nada. -Estoy loca. Pensó mientras sacaba su celular de la cartera para llamar a Daniel. -Solo en él puedo confiar. Se dijo a si misma. Mientras esperaba que le contestara notó que dos personas extrañas cruzaban la calle en su dirección. Se apuró en cortar y guardó el celular en su cartera y se puso en marcha. Caminó un rato para ver si la seguían, y así era, por lo que se puso a andar a un paso más veloz, cruzando calles constantemente para ver si los podía perder, pero cada vez que se volteaba ahí estaban los dos. No sabía que hacer y en su desesperación se metió sin darse cuenta por una calle que no tenía salida. Buscó rápidamente un lugar donde esconderse, pero para su desgracia no había nada, ningún auto o basurero o alguna cosa que se interpusiera entre ella y sus perseguidores.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Cada segundo que pasaba hacía que se desesperara más y más y ellos cada vez estaban más cerca, por lo que sin pensarlo dos veces escaló el portón de una de las casas y se escondió detrás de uno de los matorrales que había en ella. Hizo un hueco entre las hojas para poder mirar hacía la calle con la esperanza de que los dos hombres no estuviesen ahí, pero para su desgracia ahí estaban. Miraban en todas direcciones buscándola. Sabían que no podía escapar y que debía estar escondida en alguna de las casas. Ella sabía que tarde o temprano descubrirían en cual se había metido y ya no le quedaría más alternativa que enfrentarlos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Tras mirar un buen rato hacía varias de las casas, los dos hombres se dirigieron hacía el portón en la cual estaba escondida Andrea y uno de ellos le dijo -Sabemos que estás ahí, por qué no sales por las buenas y así nos ahorramos tener que molestar al dueño de esa casa que no tiene nada que ver con nuestro problema. Sabiendo que no tenía mayor sentido seguir detrás del arbusto, salió de su escondite y se puso delante del portón diciendo -¿Nuestro problema? Yo a ustedes no los conozco, ¿por qué me están siguiendo? Déjenme en paz. Los dos hombres comenzaron a reírse burlonamente hasta que uno de ellos le contestó -No nos conoces, pero nosotros sí a ti, y sabemos que eres la responsable por la muerte de todas las personas en el incendio del colegio, y vas a pagar por ello. -¿Por qué? si yo no hice nada malo. Respondió mirando hacía el suelo debido a que sabía que estaba mintiendo y que si era responsable de aquel trágico incidente. Los dos hombres no respondieron y dándole una patada al portón lo abrieron de cuajo y ya nada se interponía en ellos y Andrea.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Andrea al ver como habían abierto el portón se echó unos metros atrás como tratando de poner distancia entre ella y los hombres, pero antes de que pudiese hacer algo, ambos se abalanzaron sobre ella y uno de ellos la tomó por el brazo fuertemente y le dijo -Ahora eres nuestra y te vamos a hacer sufrir por lo que hiciste a mi hermano menor y a su hermana. Sosteniéndola fuertemente del brazo la obligó a caminar hacía el patio trasero de la casa, la cual para su ventaja estaba abandonada por lo que nadie los molestaría. El otro tipo los siguió tras haber cerrado el portón de la casa, y una vez en el patio de atrás se acerco a Andrea y entre forcejones le sacó el polerón y la polera, y su amigo la tiró al suelo y le quitó los pantalones dejándola en sostén y calzón solamente. Eres muy linda, aún no entiendo como él podía engañarte todo el tiempo, pero poco importa ahora porque él está muerto gracias a ti y tú pronto lo estarás después de que mi amigo y yo hayamos disfrutado de ti un rato. Escuchando esto Andrea rompió en lagrimas y supo al fin quién era uno de sus agresores. Se trataba de Miguel Ángel, hermanastro de su ex novio Jorge. -Mira Francisco como llora y eso que aún no le hemos hecho nada. Dijo Miguel Ángel desabrochándose el pantalón y tirándose arriba de Andrea. Ella trataba de luchar y liberarse, pero era inútil, ya que Francisco le estaba sosteniendo con fuerza los brazos mientras Miguel Ángel se aprestaba para violarla, pero antes de que él pudiese hacerlo el cuerpo de Andrea se prendió en llamas que ella no podía controlar, las cuales ardieron con tal intensidad que las manos de Francisco se quemaron a tal grado que la carne había desaparecido y solo quedaban los huesos, y éste cayó inconsciente por el dolor, pero el hermano de Jorge había alcanzado a moverse rodando hacía uno de los costados y de esa forma había evitado las llamas. Pero su suerte no duraría mucho debido a Andrea, cegada por la ira, se había puesto de pie y completamente envuelta en llamas caminó hacia donde estaba él y le dijo con una voz que no parecía la suya -Jorge y Lucia pagaron por lo que me hicieron tal como tu pagaras por lo que intentaste hacerme. Diciendo esto Andrea extendió su brazo apuntando hacía Miguel Ángel y de el salieron expulsadas unas llamaradas tan intensas que en pocos segundos le quitaron la vida y luego le consumieron el cuerpo dejando solo los huesos tirados en el suelo. Luego se volteó hacía donde estaba Francisco desmayado y le hizo lo mismo, para después caer inconsciente sobre el pasto.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Tendida sobre el jardín permaneció un buen rato. Dormía como quién lo hace después de haber trabajado por muchas horas. Comenzó a llover. No muy fuerte al principio, pero lo suficiente como para apagar las llamas que quedaban encendidas sobre el pasto. Después de un rato su puso a llover con mucha fuerza y fue cuando Andrea despertó violentamente, como quién lo hace después de haber soñado una pesadilla, y se puso de pie. El agua corría por su cuerpo desnudo mientras miraba los huesos incandescentes de los dos hombres que habían tratado de violarla. Para su suerte la ropa que le habían quitado no se había quemado y se apresuró en ponérsela. Una vez que se había vestido, tomó su cartera que estaba en el suelo y salió de la casa corriendo sin saber a donde iba, solo quería huir de todo lo que le estaba pasando. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1039517993535471344-5477434801309389222?l=el-mundo-diez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://el-mundo-diez.blogspot.com/feeds/5477434801309389222/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1039517993535471344&amp;postID=5477434801309389222&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1039517993535471344/posts/default/5477434801309389222'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1039517993535471344/posts/default/5477434801309389222'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://el-mundo-diez.blogspot.com/2008/05/despertar-violento.html' title='Despertar Violento'/><author><name>José Luis Diez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05087992306582760597</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1039517993535471344.post-4993227493163196852</id><published>2007-12-28T00:34:00.001-03:00</published><updated>2008-03-20T18:42:12.588-03:00</updated><title type='text'>Capítulo 1-7: El Golpe</title><content type='html'>&lt;div  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"  style="font-size:100%;"&gt;A un costado de donde estaba parada María Jesús, tras dar su discurso, se abrió una compuerta ubicada en el suelo y emergió del fondo la maquina recién presentada. A simple vista se podía apreciar un sillón de color blanco –muy parecido al que usan los dentistas-, que en el lado derecho tenía una computadora y un monitor. En ambos costados tenía horizontalmente dos extremidades –de 35 centímetros aproximadamente-, una a la altura del apoya cabeza y la otra donde descansarían los pies. Ambos pares de extremidades, tanto izquierdo como derecho, se unían al final por un riel, en el cual se movían, de arriba abajo, dos aros que envolvían al paciente y que se juntaba en el centro.&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;font-size:100%;"  lang="ES-MX" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"  style="font-size:100%;"&gt;Mientras los expertos de Más Vida, liderados por María Jesús, realizaban una demostración de cómo funcionaba la MS-3000, Alex no quitaba sus ojos de encima de un grupo de personas que se encontraban en una esquina del auditorio hablando en voz baja. Estaban todos vestidos con trajes de color negro y llevaban gafas oscuras. Entre todos ellos sólo uno resaltaba sobre los demás. Era un tipo alto, debía medir aproximadamente un metro con noventa centímetros, llevaba su cabello rubio de forma desordenada y, al igual que sus compañeros, estaba vestido con un traje negro, pero sin corbata, con la chaqueta sin abotonar y con la camisa fuera del pantalón. El joven periodista pudo percibir que el supuesto líder, ya que los otros estaban muy pendientes de cada uno de sus movimientos, tenía sus ojos fijos sobre María Jesús.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"  style="font-size:100%;"&gt;Mientras el joven periodista no le quitaba los ojos de encima al intrigante hombre rubio, Isvan se acercó a su amigo para ver qué es lo que lo distraía tanto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"  style="font-size:100%;"&gt;-Me puedes decir qué estas haciendo mirando hacia atrás, cuando deberías estar haciendo preguntas sobre el lanzamiento. Recuerda que nos pagan por esto. –Dijo con tono serio Isvan.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"  style="font-size:100%;"&gt;-Si lo se –Respondió Alex. Lo que pasa es que eso tipos de la esquina me parecen muy sospechosos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"  style="font-size:100%;"&gt;-¿Acaso ahora eres detective? –Le preguntó con torno burlón.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"  style="font-size:100%;"&gt;-Muy gracioso, pero apuesto que no te va a causar mucha gracia cuando te diga que el tipo rubio que está ahí, no le ha quitado los ojos de encima a tú chica y ha estado dando ordenes constantemente a dos de los cuatro tipos que tiene a su alrededor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;-¿Mi chica? –Le preguntó más bien serio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;-No te hagas el huevón. He visto como la miras.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;-Pero que tiene de raro eso, ella es muy bonita. Apuesto que ese tipo piensa igual que yo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;-De verdad eres un huevón. Como sea, la cosa es presiento que algo va a pasar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;        &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;-Te estás poniendo paranoico. –Le respondió ya con tono fuerte.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Diciendo esto último Isvan tomó del brazo a su amigo y lo giró para que estuviera de frente al escenario y así poder seguir trabajando.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"  style="font-size:100%;"&gt;Mientras los distintos periodistas, Alex e Isvan entre ellos, y los invitados hacían todo tipo de preguntas se escuchó un estruendo en la sala y las luces se apagaron, dejando al auditorio totalmente en penumbra. A los pocos segundos se oye un grito. “Señores y Señoras por su seguridad les voy a pedir que permanezcan en sus asientos con su cabeza mirando al suelo y esperen a todo vuelva a la normalidad”. La frase no provino de ninguno de los presentadores, por lo que todo el mundo supuso que se trataría de los guardias de seguridad, pero a los pocos segundos se oyeron siete disparos de armas de fuego. Cinco afuera del auditorio y dos en éste y volvió a escucharse la voz anterior. “No me gusta tener que repetir lo que he dicho, por lo que me he visto forzado a matar a los guardias de seguridad que estaban a cargo de este piso del edificio para demostrar que hablo muy enserio”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"  style="font-size:100%;"&gt;El nuevo comunicado sólo logró poner más nervioso al público, en especial a los guardaespaldas del presidente, que hasta el momento estaban avocados exclusivamente a proteger a la mandataria, al secretario general y a la ministra de ciencia y tecnología. Pero a partir de ese momento comenzaron a mostrarse más activos. Entre los cinco agentes habían configurado un pequeño perímetro. Cuatro recibían instrucciones permanentemente por parte de Alejandro Saavedra, quien era el jefe a cargo de la seguridad de la presidenta. Cada uno de ellos estaba armado con una pistola USP de calibre .40, mira laser y capacidad para 13 balas por cartucho, la cual tenían desenfundada y lista para disparar si sentían que la presidenta corría peligro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"  style="font-size:100%;"&gt;Habían pasado poco más de cinco minutos desde que se apagó la luz y se oyeron los siete disparos. Alex e Isvan permanecían inmóviles, a simple vista, en sus asientos, como si la tensión del momento les hubiese petrificado sus músculos impidiéndoles realizar cualquier tipo de movimiento. Pero los ojos de Isvan si denotaban movimiento, escaneaban la habitación en busca de una sola persona, María Jesús.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"  style="font-size:100%;"&gt;Por más que miraba de un lado a otro no podía encontrarla. La poca visibilidad y temor de ser sorprendido por los terroristas no facilitaba nada la búsqueda. Alex permanecía al lado de Isvan si hacer ningún movimiento. Solo se movió cuando Isvan le tocó el hombre para preguntarle si podía ayudarlo a buscar a María Jesús, a lo que respondió muy nervioso que sí.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"  style="font-size:100%;"&gt;-Necesito encontrarla. Quiero saber que está bien. –Dijo Isvan con preocupante.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"  style="font-size:100%;"&gt;-Tranquilízate. Seguro que está bien, es una mujer inteligente. –Respondió Alex tratando de tranquilizar a su amigo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"  style="font-size:100%;"&gt;-¡¡¡Estoy tranquilo!!! Solo ayúdame a encontrarla quieres.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"  style="font-size:100%;"&gt;-Ok, ok, ok. Lo más probable es que esté cerca del escenario, tratemos de acercarnos para ver mejor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"  style="font-size:100%;"&gt;-Te sigo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"  style="font-size:100%;"&gt;Diciendo eso, ambos periodistas comenzaron a avanzar a través de las filas de asientos, procurando hacer la menor cantidad de ruido posible. Para su suerte había tres mujeres que no paraban de llorar, lo cual servía para esconder el sonido que producían los asientos al ser pasados por encima.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"  style="font-size:100%;"&gt;El esfuerzo que debían hacer para poder avanzar fila tras fila era tal, que habían transcurrido 5 minutos y solamente habían logrado cruzar 4 filas. Aún quedaban siete más antes de poder llegar a estar frente al escenario cuando Alex se percata de uno de los terroristas llevaba, bruscamente del brazo, a María Jesús hacia la puerta del auditorio, pero la anfitriona del evento no le hacía las cosas fáciles y presentaba mucha resistencia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;font-size:100%;"  &gt;-¡Isvan! Se la están llevando- dijo Alex a su amigo, que sin pensarlo se levantó y comenzó a saltar entre los asientos en dirección del terrorista. Mientras lo hacía, uno de los guardaespaldas de la presidenta se percató de la desesperada reacción y justo antes de que Isvan saltara encima del terrorista, abrió fuego en contra de los que estaban en la puerta esperando a María Jesús para llevársela. Tal acción permitió que el periodista interceptara al extremista desprevenido. El golpe fue tal que al caer al suelo el agresor quedó inconsciente de inmediato y Isvan y María Jesús en el suelo, sin posibilidad de moverse debido a la balacera que se había iniciado.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1039517993535471344-4993227493163196852?l=el-mundo-diez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://el-mundo-diez.blogspot.com/feeds/4993227493163196852/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1039517993535471344&amp;postID=4993227493163196852&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1039517993535471344/posts/default/4993227493163196852'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1039517993535471344/posts/default/4993227493163196852'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://el-mundo-diez.blogspot.com/2007/12/captulo-1-7-el-golpe.html' title='Capítulo 1-7: El Golpe'/><author><name>José Luis Diez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05087992306582760597</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1039517993535471344.post-4708787393828196665</id><published>2007-07-19T18:47:00.000-04:00</published><updated>2007-07-19T22:13:03.849-04:00</updated><title type='text'>Capítulo 1-6: Conferencia</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Tahoma;font-size:10;"  lang="ES-MX" &gt;Cuando el reloj del departamento de Prensa dio las 10:45 AM, todos los que estaban ahí dejaron de hacer lo que fuese que hacían hasta ese momento y comenzaron a prepararse para ir al salón de conferencia del edificio, lugar donde se haría la presentación de aquel día. Alex rápidamente cogió su grabadora y libreta de notas y fue donde Isvan, que se encontraba en su oficina preparándose.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Tahoma;font-size:10;"  lang="ES-MX" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Tahoma;font-size:10;"  lang="ES-MX" &gt;-¿Estás listo? –dijo Alex.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Tahoma;font-size:10;"  lang="ES-MX" &gt;-Casi, casi. No encuentro mi libreta ni mi grabadora.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Tahoma;font-size:10;"  lang="ES-MX" &gt;-Por Dios, amigo mío, al parecer hoy vino a trabajar tu cuerpo pero no tu cabeza.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Tahoma;font-size:10;"  lang="ES-MX" &gt;-No digas eso. Lo que pasa es que he estado pensando en otra cosa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Tahoma;font-size:10;"  lang="ES-MX" &gt;-Eso ya lo veo, pero tienes que concentrarte ahora. Tendremos mucho trabajo el día de hoy.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Tahoma;font-size:10;"  lang="ES-MX" &gt;-Tienes razón.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Tahoma;font-size:10;"  lang="ES-MX" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Tahoma;font-size:10;"  lang="ES-MX" &gt;Diciendo esto último, Isvan cambio su mirada perdida por una que denotaba pura concentración. Recordó donde tenía su grabadora y su libreta. Las tomó y siguiendo a Alex dejaron el departamento de Prensa en dirección de la sala de conferencia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Tahoma;font-size:10;"  lang="ES-MX" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Tahoma;font-size:10;"  lang="ES-MX" &gt;Los pasillos del edificio estaban más concurridos que nunca. La gente iba y venía de un lado para el otro. A algunos se les veía preocupados, otros no tanto. Los guardias de seguridad –que durante la mañana habían aumentado en número- estaban serios como siempre y revisaban a todas las personas que pasaban de un área del edificio a otra, y no hacían exclusiones, por lo que Alex e Isvan fueron revisados de la cabeza a los pies antes de dejarlos pasar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Tahoma;font-size:10;"  lang="ES-MX" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Tahoma;font-size:10;"  lang="ES-MX" &gt;La sala de conferencia se encontraba en el tercer piso del edificio principal, que en realidad ocupaba todo el lugar, ya que era un gran salón que podía recibir a más de trescientas personas, todas sentadas. Estaba equipada con cámaras de televisión, puestos tanto para intérpretes como para periodistas radiales. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Tahoma;font-size:10;"  lang="ES-MX" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Tahoma;font-size:10;"  lang="ES-MX" &gt;A medida que Alex e Isvan se acercaban a la sala de conferencias la seguridad iba en aumento. Esto se debía a que ese día estarían presentes los personajes más importantes de la ciudad, del país y del mundo en lo que a ciencia se refiere. También asistiría el Presidente de la Nación, Don Alejandro Diez, y la Ministro de Ciencia y Tecnología, Ana María Rebolledo, y el Secretario General de Gobierno, Carlos Alessandri –compañero de colegio y amigo de Isvan-. A la salida del ascensor en el tercer piso había un control de seguridad, el cual revisaba a cada uno de las personas que querían ingresar al salón. Las personas debían poner todas sus pertenencias en un canasto, el cual pasaba por un scanner de rayos x. Una vez que se verificaba que todos los objetos estuviesen permitidos, la persona debía pasar un por un pequeño pasillo en el cual era revisado con rayos x para verificar que no se estuviese escondiendo ningún tipo de artefacto. Superando el control de seguridad la persona era conducida hasta el lugar que se le había asignado por una de las treinta recepcionistas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Tahoma;font-size:10;"  lang="ES-MX" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Tahoma;font-size:10;"  lang="ES-MX" &gt;El salón tenía tres columnas de asientos, separadas por dos pasillos. Las columnas laterales estaban compuestas por quince filas de cinco asientos cada una, mientras que la columna central de diez asientos cada una. Al frente de las columnas se alzaba un gran escenario completamente equipado, en lo que a tecnología se refiere. En esta oportunidad el escenario había sido convertido en un mini laboratorio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Tahoma;font-size:10;"  lang="ES-MX" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Tahoma;font-size:10;"  lang="ES-MX" &gt;Cuando el reloj dio las once en punto, el auditorio se encontraba a su máxima capacidad y a la espera de que se diera inicio a la conferencia. Alex e Isvan estaban ubicados en la columna del centro en la tercera fila de asientos, ya que las dos primeras habían sido reservadas para figuras públicas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Tahoma;font-size:10;"  lang="ES-MX" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Tahoma;font-size:10;"  lang="ES-MX" &gt;Mientras Alex revisaba minuciosamente el folleto que le fue entregado cuando ingresó al salón –contenía el programa-, Isvan no dejaba de mirar el reloj, ya que sabía que cuando aparecieran las personas a cargo del proyecto, entre ellas estaría María Jesús. Alex al percatarse de esto miró fijamente a Isvan hasta que este le prestó atención.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Tahoma;font-size:10;"  lang="ES-MX" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Tahoma;font-size:10;"  lang="ES-MX" &gt;-El tiempo no ira más de prisa por mirar continuamente tu reloj. –Dijo sonriendo Alex.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Tahoma;font-size:10;"  lang="ES-MX" &gt;-Lo se, lo se, pero aún así no puedo dejar de hacerlo. Quiero que esto empiece de una buena vez.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Tahoma;font-size:10;"  lang="ES-MX" &gt;-¿Cuál sería la razón para eso?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Tahoma;font-size:10;"  lang="ES-MX" &gt;-Es un secreto. –Le respondió sonriendo Isvan.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Tahoma;font-size:10;"  lang="ES-MX" &gt;-Tú y tus secretos. Lo único que te pido es que cuando empiece el asunto te concentres. Recuerda que tenemos un trabajo que hacer.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Tahoma;font-size:10;"  lang="ES-MX" &gt;-Lo se.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Tahoma;font-size:10;"  lang="ES-MX" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Tahoma;font-size:10;"  lang="ES-MX" &gt;Eran las 11:07 AM cuando el personal a cargo del proyecto apareció en el escenario. En total eran nueve personas, entre las cuales estaban Ignacio Méndez, director del proyecto, y María Jesús Sarat, subdirectora del proyecto. Al frente del escenario había nueve sillas y un estrado. Una vez que todos tomaron sus asientos, Ignacio Méndez se acercó al estrado y una voz de mujer que salió de los parlantes pidió silencio en el auditorio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Tahoma;font-size:10;"  lang="ES-MX" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Tahoma;font-size:10;"  lang="ES-MX" &gt;-Muy buenos días a todos y gracias por venir. Les ruego a todos permanecer en sus asientos durante la presentación y cualquier pregunta que tengan sobre ella por favor hacerla una vez que esta haya concluido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Tahoma;font-size:10;"  lang="ES-MX" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Tahoma;font-size:10;"  lang="ES-MX" &gt;Diciendo esto último el señor Méndez cedió su lugar en el estrado a María Jesús Sarat, quien se encargaría de explicar en que consistía el proyecto, que hasta ese día era un misterio. Su discurso comenzó señalando la importancia de la vida humana y como a pesar de los avances de la tecnología no habíamos podido curar enfermedades tan peligrosas como el sida o las distintas variantes del cáncer. “Eso es cosa del pasado” señaló la joven científico mientras relataba las tantas investigaciones que debieron realizar para poder dar con lo que, según Más Vida, la vida de todas las personas cambiaria para siempre.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Tahoma;font-size:10;"  lang="ES-MX" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Tahoma;font-size:10;"  lang="ES-MX" &gt;Mientras la ex profesora de tecnología de hardware relataba todos los beneficios que le aportaría a la humanidad este descubrimiento, la gente comenzaba a impacientarse esperando a que les revelasen la cura milagrosa de todos los males, tanto así que Alex e Isvan ya tenían sus libretas llenas de posibles preguntas para los expositores.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Tahoma;font-size:10;"  lang="ES-MX" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Tahoma;font-size:10;"  lang="ES-MX" &gt;“Más vida siempre ha estado preocupada de la gente ya que sin ellas la vida no existiría, es por esto que debemos tratar de prolongarla lo más posible eliminando todas aquellas enfermedades mortales para el hombre”, indicó María Jesús ganándose los aplausos tanto del Presidente de la Nación como de todos los presentes en el auditorio. Los aplausos se prolongaron por más de un minuto, y cuando por fin pudo volver a hablar dijo con firmeza: “Señor presidente, ministros presentes, periodistas y todos aquellos presentes, es un honor presentar la maquina que cambiará al mundo y lo hará un lugar más sano donde vivir, la MS-3000” (MS= Más Vida abreviado). &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1039517993535471344-4708787393828196665?l=el-mundo-diez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://el-mundo-diez.blogspot.com/feeds/4708787393828196665/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1039517993535471344&amp;postID=4708787393828196665&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1039517993535471344/posts/default/4708787393828196665'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1039517993535471344/posts/default/4708787393828196665'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://el-mundo-diez.blogspot.com/2007/07/conferencia.html' title='Capítulo 1-6: Conferencia'/><author><name>José Luis Diez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05087992306582760597</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1039517993535471344.post-1267460967995470446</id><published>2007-06-18T20:23:00.000-04:00</published><updated>2007-06-28T22:52:26.056-04:00</updated><title type='text'>Capítulo 1-5: Planificación</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Después de aquel tibio beso, para Isvan todo parecía más lento, como si el tiempo no transcurriese como debería, y el lobby de Más Vida parecía el de un día normal, como si toda la conmoción que traería el lanzamiento que habría ese día fuese producto de su imaginación. Sin darse cuenta y sólo tratando de recordar aquel gusto a fresas que le quedó en la boca tras el beso, llegó al departamento de prensa del edificio, lugar donde en unos minutos más se realizaría una reunión de personal y ver cómo se abordaría la presentación que se realizaría más tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez en su oficina, Isvan comenzó a caminar de un lado para otro mientras repetía una y mil veces en su cabeza el trayecto de aquella mañana, desde el departamento hasta Más Vida, junto a María Jesús. Cada vez que llegaba a la parte del beso y la despedida sentía una graciosa sensación de hormigueo en el estomago, como si hubiese vuelto a tener catorce años y fuese la primera vez que besaba a una mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los minutos pasaban e Isvan seguía perdido en su fantasía hasta que de repente sintió tres golpes en la puerta, por lo que rápidamente miró hacía ella y se encontró con que estaba abierta y bajo el marco a su buen amigo Alex, que junto a él habían entrado a trabajar casi al mismo tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Algo importante debe haber pasado esta mañana, nunca te había visto así –dijo el buen amigo.&lt;br /&gt;-Lo mejor en lo últimos cinco años.&lt;br /&gt;-¿Y se puede saber que fue, o es información confidencial?&lt;br /&gt;-Es algo sólo para mí, y quiero disfrutarlo solo por un rato.&lt;br /&gt;-Como quieras, pero de seguro que me terminaras contando. Siempre lo haces –sonrió Alex.&lt;br /&gt;-Es verdad, pero hasta entonces no me preguntes.&lt;br /&gt;-Me parece justo.&lt;br /&gt;-Cambiando de tema, ¿qué crees que pasará hoy? –preguntó con cara más seria Alex.&lt;br /&gt;-La verdad no lo se. Lo único que se por fuentes cercanas a mí, es que será muy importante para el mundo.&lt;br /&gt;-¿Qué tan importante?&lt;br /&gt;-No lo se, no me quiso dar más detalles.&lt;br /&gt;-Ya veo, y tu informante… ¿de donde lo sacaste?&lt;br /&gt;-Sabes que no debes preguntarme eso, lo olvidas –replicó volviendo a recordar el calido beso.&lt;br /&gt;-Ok ok ok.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras los dos amigos seguían conversando, el resto de la gente del departamento había comenzado a ingresar a la sala de reuniones, debido a que sólo faltaban cinco minutos para el inicio de la reunión. Cuando únicamente faltaba que llegase el Director Principal, don Elías Cien Fuegos, Alex e Isvan decidieron unirse al resto de la gente y así poder intercambiar algunas palabras antes de que se les pusiera al corriente sobre los eventos que se realizarían aquel día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había mucha incertidumbre en aquella sala en que se realizaría la reunión, la mayoría no sabía nada de lo que sucedería aquel día, otros sólo sabían que algo grande iba a pasar. Cuando Elías Cien Fuegos entró al cuarto se produjo un silencio total y todos tomaron su lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Buenos días –dijo con tono serio el Director Principal.&lt;br /&gt;-Voy a ser lo más directo posible para que no queden dudas sobre lo que voy a contar ahora, ya que nosotros como Departamento de Prensa seremos quienes divulgaremos de primera mano lo que sucederá hoy.&lt;br /&gt;-Primero voy a elegir a quienes durante la conferencia de prensa estarán a cargo de las preguntas.&lt;br /&gt;-Alex Fromer e Isvan Demech serán quienes harán las preguntas. El resto de ustedes los quiero preparados en caso de que suceda cualquier eventualidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco a poco el director le contaba a todos los periodistas y editores a qué hora y dónde sería el lanzamiento oficial de la última tecnología de Más Vida, y quienes serían los que estarían a cargo de revelarla al mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La reunión duró aproximadamente media hora, por lo que ya era cerca de las nueve y media, y el lanzamiento no sería hasta las 11 AM, por lo que aún quedaba algo de tiempo para poder prepararse mentalmente y así dejar a un lado aquel recuerdo del beso que le rondaba en la cabeza. Por más que trataba no lo conseguía, aquella imagen al parecer lo acompañaría hasta la próxima vez que viese a María Jesús.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1039517993535471344-1267460967995470446?l=el-mundo-diez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://el-mundo-diez.blogspot.com/feeds/1267460967995470446/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1039517993535471344&amp;postID=1267460967995470446&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1039517993535471344/posts/default/1267460967995470446'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1039517993535471344/posts/default/1267460967995470446'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://el-mundo-diez.blogspot.com/2007/06/captulo-1-5-planificacin.html' title='Capítulo 1-5: Planificación'/><author><name>José Luis Diez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05087992306582760597</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1039517993535471344.post-6041286103620310175</id><published>2007-04-26T23:52:00.000-04:00</published><updated>2007-06-11T21:13:28.750-04:00</updated><title type='text'>Capítulo 1-4: Futuro Brillante</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;María Jesús Sarat era morena, de pelo largo y liso que casi le llegaba a la cintura, que usuálmente llevaba en forma suelta sobre la espalda. Sus ojos verdes le daban una calidez a su mirada que contrastaba con el negro de su cabello, el cual le brindaba un tono de mujer fría y calculadora. Su boca tenía labios finos y delicados que sin necesidad de lápiz labial mantenían un color rosado muy seductor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era una mujer que destacaba sobre las demás. Desde chica siempre fue la más alta de sus amigas y entre las más atractivas. A los dieciséis años ya alcanzaba el metro ochenta de estatura. Su cuerpo atlético y delgado se debía a que siempre había sido dedicada al deporte, lo que había permitido que se consagrara campeona interescolar de atletismo, lo cual la llevaría a participar en ese deporte en la universidad, logrando sendos trofeos. Todo este ejercicio le había entregado unas piernas largas y fuertes, pero que no le habían quitado la sensualidad femenina, ya que ella siempre se cuido de mantenerse muy femenina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de ser muy dedicada al deporte, jamás descuidó sus estudios ya que al tener que vivir con sus abuelos desde los diez años, debido a que un accidente automovilístico mató a sus padres, fueron ellos quienes asumieron los gastos de su educación. Esto le remarcó profundamente lo que significaba ser responsable, por lo que siempre procuró estar entre los tres primeros alumnos en lo que a notas se refería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su pasión en los estudios siempre fueron las matemáticas y la computación, que la llevaron a estudiar, en la universidad, Ingeniería Civil Industrial, para luego especializarla en Informática. Desde el primer año sus capacidades se hicieron notar, ya que era la más buscada por sus compañeros a la hora de hacer trabajos en grupos, esto debido a sus dotes de liderazgo y gran inteligencia. Rápidamente se convirtió en la favorita de varios profesores, lo cual le trajo grandes beneficios, siendo el más importante que en tercer año era ayudante en tres asignaturas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus estudios terminaron de forma brillante, recibiendo una distinción por parte del staff docente de la universidad. Pero su sed de conocimientos no se había saciado, es por ello que cursó un postítulo en Gestión Informática, el cual duró un año. Con la edad de veinticuatro años, un título universitario y un postítulo, se encontraba preparada para iniciarse en el mundo laboral, pero una oferta por parte de un profesor para que lo remplazase impartiendo la cátedra de Tecnología de Hardware, le hizo volver a la universidad, pero esta vez no como alumna, sino como una más del cuerpo docente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que en un principio iba a ser un simple reemplazo por un par de meses, se alargó de tal forma que María Jesús llevaba casi dos años impartiendo la cátedra, debido a que el profesor al que debía reemplazar comenzó a trabajar en una gran corporación, que más tarde sería conocida como “Más Vida”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día del mes de noviembre mientras impartía su clase, fue interrumpida por Ignacio Méndez, que no era otro que su antiguo profesor de Tecnología de Hardware, para charlar sobre su experiencia como docente y sobre una propuesta laboral que quería hacerle. María Jesús muy respetuosamente le pidió que aguardase hasta que terminase la clase. Una vez terminada, ambos se juntaron en la oficina de ella para discutir la oferta que traía su antiguo profesor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Cómo te ha tratado la universidad durante este tiempo? –preguntó el ex profesor.&lt;br /&gt;-Muy bien. Estos dos años han sido increíbles.&lt;br /&gt;-Cuanto me alegro. ¿Cuáles son tus planes para el año que viene?&lt;br /&gt;-Aún no lo se, quizás siga haciendo clases, aunque tengo ganas de trabajar.&lt;br /&gt;-Precisamente de eso venía a hablarte. Te tengo una oferta de trabajo muy interesante.&lt;br /&gt;-Soy toda oídos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al ver la buena disposición que tenía María Jesús, Ignacio fue directo al grano y le explicó que la compañía para la cual trabaja él, estaba buscando jóvenes talentos de todas las universidades para incorporarlos al último proyecto que estaba en carpeta, el cual prometía revolucionar al mundo. Y que en su búsqueda no puedo pensar en nadie mejor que ella, ya que contaba con credenciales más que suficientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ya veo. Suena muy interesante.&lt;br /&gt;-Y de verdad lo es, además que Más Vida te entregaría un departamento muy cerca de las instalaciones.&lt;br /&gt;-¿Qué hay del sueldo? ¿Podré seguir haciendo clases?&lt;br /&gt;-El sueldo lo verías directamente con ellos, pero yo te aseguro que es más que generoso. En cuanto a las clases, no podrás seguir impartiéndolas, ya que la corporación exige disponibilidad absoluta de horario.&lt;br /&gt;-Me lo esperaba. La verdad lo del sueldo no me importa mucho, lo que yo quiero es ganar experiencia laboral.&lt;br /&gt;-Pues con nosotros tendrás de sobra.&lt;br /&gt;-¿Nosotros? ¿Tú también trabajaras en el proyecto?&lt;br /&gt;-Claro, si soy yo quién estará a cargo de él.&lt;br /&gt;-Pues entonces no hay nada más que decir, claro que acepto la oferta.&lt;br /&gt;-Me alegro mucho por tu decisión.&lt;br /&gt;-Yo también. Estoy muy emocionada. ¿Cuándo comenzaría?&lt;br /&gt;-Aún falta reclutar a varias personas más, por lo que se espera que el proyecto no parta antes del mes de marzo del próximo año.&lt;br /&gt;-Excelente, eso me da tiempo de terminar el curso y buscar a alguien para que me remplace.&lt;br /&gt;-Bienvenida a bordo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Diciendo esto último Ignacio le informó a María Jesús que una persona de Más Vida se pondría en contacto con ella en los próximos días para afinar los temas de su contratación. Sin nada más que decir abandonó la oficina dejando a María Jesús pensando en lo que sería su futuro.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1039517993535471344-6041286103620310175?l=el-mundo-diez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://el-mundo-diez.blogspot.com/feeds/6041286103620310175/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1039517993535471344&amp;postID=6041286103620310175&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1039517993535471344/posts/default/6041286103620310175'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1039517993535471344/posts/default/6041286103620310175'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://el-mundo-diez.blogspot.com/2007/04/futuro-brillante.html' title='Capítulo 1-4: Futuro Brillante'/><author><name>José Luis Diez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05087992306582760597</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1039517993535471344.post-8048105118998216716</id><published>2007-04-13T20:40:00.000-04:00</published><updated>2007-05-12T09:46:23.106-04:00</updated><title type='text'>Capítulo 1-3: Confesión</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Ambos edificios habían sido construidos como parte del proyecto de Más Vida, que pretendía renovar la ciudad en miras al nuevo siglo que se avecinaba. Su idea, junto con la construcción del parque, era convertir la ciudad en una verdadera metrópolis. Las fachadas de “los gemelos” eran bastante sencillas, pero a la vez con rasgos modernos. Tenían una pared de vidrio donde estaba la amplia entrada, que prácticamente se extendía desde un lado del edificio al otro, por lo que estando afuera se podía apreciar gran parte del interior. Arriba de ésta había un gran ventanal que se elevaba muy alto y que sólo era interrumpido por el cartel que individualizaba a cada una de las construcciones. En el piso octavo se encontraba un puente que los unía, por lo que se podía circular por ambos escenarios sin tener que salir de ellos. El detalle que los hacía distintos era que el Museo Nacional de Historia contaba con un helipuerto en el techo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No demoraron mucho en llegar hasta “los gemelos”. La conversación sobre lo que ocurriría ese día los había distraído tanto que no habían percibido el paso de los 20 minutos que toma llegar caminando desde la entrada sureste del parque hasta donde estaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Me encantan estos edificios. Son tan sencillos y a su vez tan modernos –dijo María Jesús, sin quitarle los ojos de encima a los gemelos.&lt;br /&gt;-Yo no les encuentro nada.&lt;br /&gt;-Entonces está claro que no sabes nada a la hora de apreciar obras arquitectónicas –manifestó frunciendo un poco el ceño.&lt;br /&gt;-Puede ser eso. La verdad prefiero lo que hay adentro. Todo el material disponible para la gente es lo que me sorprende.&lt;br /&gt;-Eso también es cierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cambiando el ceño fruncido por una sonrisa, María Jesús no dudó al preguntarle a Isvan si le gustaría visitar ambos edificios el domingo entrante –día libre de ambos-, a lo cual él respondió que le encantaría. Habiendo concertado lo que para algunos podría considerarse una cita, ambos retomaron el camino hacia el trabajo mientras conversaban, esta vez, de cosas más triviales, como las últimas noticias que habían podido leer, por lo que el resto del camino se hizo muy rápido.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Faltando cinco minutos para las 8:30 AM llegaron a Más Vida. Era un conjunto de edificaciones, todas conectadas entre si. El edificio principal, que estaba al frente del lado norte del parque, tenía veinte pisos de altura y en su mayoría eran oficinas. Al lado derecho de éste se encontraba el Departamento de Comunicaciones de la empresa. Contaba con diez pisos, en los cuales operaba tanto el estudio de televisión, la emisora de radio y prensa. Aquí era donde había estado trabajando Isvan el último tiempo. En el sector izquierdo del complejo, se podía apreciar el Departamento de Investigación de Tecnología, el cual contaba con seis pisos, y donde se había estado desarrollando el proyecto que sería revelado hoy. Por último, atrás se encontraba el Laboratorio de Pruebas, que a simple vista parecía inferior al resto por solo tener 3 pisos, pero lo que la mayoría no sabía, incluso la mayoría de la gente que trabajaba ahi, era que contaba con varios bajo tierra.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Tanto Isvan como María Jesús, a las puertas del edificio, se miraron fijamente. Ambos sabían que una vez que entraran al edificio no se volverían a ver hasta el domingo próximo como habían acordado. El tiempo pareció detenerse mientras ambos estaban quietos sin decirse nada, hasta que fue ella quien rompió el silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Fue un bonito paseo. Deberíamos hacerlo todos los días –sonreía tímidamente.&lt;br /&gt;-Estoy de acuerdo, ya que así puedo disfrutar más de tu compañía.&lt;br /&gt;-Yo también disfruto mucho de la tuya –ambos se ruborizaron.&lt;br /&gt;-Es muy tarde, me deben estar esperando para ajustar los últimos detalles para el lanzamiento.&lt;br /&gt;-Sí. Deberías apurarte –dijo Isvan un poco nervioso.&lt;br /&gt;-A ti también te deben estar esperando.&lt;br /&gt;-No soy tan importante. Además quiero fumar otro cigarrillo.&lt;br /&gt;-Está bien, pero no te demores mucho, ya que hoy habrá mucha gente nerviosa.&lt;br /&gt;-Lo sé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras Isvan sacaba un cigarrillo, María Jesús se le acercó rápidamente y sin que él lo viese venir, le dio un cálido beso en los labios, luego se apresuró a subir las escaleras y desapareció en el interior del edificio. Él sin dejar de mirar hacia el interior prendió su cigarro. Lo fumó rápidamente y entró a Más Vida.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1039517993535471344-8048105118998216716?l=el-mundo-diez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://el-mundo-diez.blogspot.com/feeds/8048105118998216716/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1039517993535471344&amp;postID=8048105118998216716&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1039517993535471344/posts/default/8048105118998216716'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1039517993535471344/posts/default/8048105118998216716'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://el-mundo-diez.blogspot.com/2007/04/confesin.html' title='Capítulo 1-3: Confesión'/><author><name>José Luis Diez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05087992306582760597</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1039517993535471344.post-7695743430672784314</id><published>2007-04-05T01:45:00.000-04:00</published><updated>2007-05-12T09:45:55.462-04:00</updated><title type='text'>Capítulo 1-2: Caminando</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Isvan solía tomar cada día el mismo camino, el cual era entrar por la puerta sureste y salir por la norte, pero desde hace dos semanas que ya no era así debido que ahora no hacía el camino solo ya que conoció a María Jesús Sarat. Al igual que él también trabajaba para Más Vida, solo que ella estaba en la parte de investigación de tecnología, y debido al régimen de trabajo que tenían casi no podían tener vida social con gente que no fuese de su área de trabajo, salvo en momentos como los que estaba compartiendo con él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin darse cuenta, tanto Isvan como María Jesús cada día salían un poco más temprano y de esa forma podían pasar más tiempo juntos, por lo que el camino desde los departamentos a las instalaciones de Más Vida, que no tomaba más de 10 minutos en metro, al hacerlo a pie tardaban poco más de una hora, debido que desde que se juntaban afuera del edificio conversaban de todo tipo de cosas, ya que sabían que una vez que llegaran a trabajar no se verían hasta el día siguiente.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Extrañamente, como si hoy fuese más especial que otros días, tanto Isvan como María Jesús salieron particularmente temprano, como si supiesen que algo pasaría en el transcurso del día, por lo que necesitaban verse y hablarse lo más posible. Ambos entraban a las 8:30 am a trabajar, por lo que esa mañana se juntaron en las escaleras del edificio a las 7:15 am. Ella llegó un poco después que él, por lo que pudo fumarse un cigarrillo tranquilamente sentando mientras miraba a los autos pasar. Cuando sintió que se abría la puerta, se apresuro a apagarlo y así poder saludarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Cómo estás? –dijo ella rompiendo el silencio que se había producido después de que se saludaron.&lt;br /&gt;-Bien… Algo ansioso por lo de hoy, ¿y tú? –Sacó otro cigarrillo y lo prendió mientras la miraba.&lt;br /&gt;-Yo también estoy bien, aunque un poco cansada, no pude dormir mucho.&lt;br /&gt;-¿Me convidarías un cigarrillo?&lt;br /&gt;-No sabía que fumaras… -dijo con asombro mientras le extendía la cajetilla de John Player Special.&lt;br /&gt;-No lo hacía desde hace 2 años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;María Jesús tomó un cigarrillo de la cajetilla y lo encendió usando el Zippo de Isvan. Al principio se atoró un poco debido al humo, pero rápidamente comenzó a disfrutarlo. Ambos comenzaron a caminar lentamente por la vereda sin decir ni una palabras, simplemente los dos fumaban su cigarrillo. Cuando estuvieron frente a la entrada del parque ella se detuvo y apagó lo que le quedaba de su cigarro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Hagamos el camino largo esta vez?&lt;br /&gt;-Está bien, me tiene un poco aburrido hacer siempre el mismo trayecto. ¿Por dónde nos vamos?&lt;br /&gt;-¿Te parece si bordeamos el parque por afuera? Tengo ganas de ver a los gemelos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Sin decir otra palabra ambos comenzaron a caminar bordeando el lado Este del parque. Esta vez no hubo silencio ya que Isvan empezó a platicar sobre lo que les esperaba el día de hoy, con la intención de que ella le contara alguna primicia, ya que después de todo María Jesús estaba directamente relacionada al proyecto que sería revelado ese día. Mientras él hacía todo tipo de preguntas, ella contestaba todo aquello que no revelase información y cuando las preguntas ya eran muy específicas le respondía que lo sentía, pero que por ahora no le podía contar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para poder llegar a Más Vida debían caminar varias cuadras, ya que el edificio estaba al frente del lado noreste del parque. Por el lado Este, cruzando la calle, estaban dos edificios importantes. El primero, de sur a norte, era el del “Museo Nacional de Historia”, mientras que el segundo era la “Biblioteca Nacional”, la cual era mundialmente reconocida debido a que se le consideraba la segunda más completa del mundo. Ambos edificios fueron construidos paralelamente por el mismo arquitecto, por lo que compartían características y fachadas muy similares, y debido a eso eran conocidos como “los gemelos”. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1039517993535471344-7695743430672784314?l=el-mundo-diez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://el-mundo-diez.blogspot.com/feeds/7695743430672784314/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1039517993535471344&amp;postID=7695743430672784314&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1039517993535471344/posts/default/7695743430672784314'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1039517993535471344/posts/default/7695743430672784314'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://el-mundo-diez.blogspot.com/2007/04/caminando.html' title='Capítulo 1-2: Caminando'/><author><name>José Luis Diez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05087992306582760597</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1039517993535471344.post-7376220511206724559</id><published>2007-04-04T16:13:00.000-04:00</published><updated>2007-05-12T09:45:19.773-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ficción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>Capítulo 1-1: El Comienzo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Era un día importante, o por lo menos así lo pensó Isvan Demech, que hace ya cinco años que se había mudado a la capital en busca de mejores oportunidades. Tras un par de meses un poco apretados, donde sólo pudo hacer algunas publicaciones como free lance, logró ser seleccionado como miembro del exclusivo grupo de periodistas que cubriría lo que se había catalogado por la prensa, como el proyecto que cambiaría el mundo para siempre, y no podían estar más en lo correcto.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La corporación "Más Vida", que se había convertido en su segundo hogar, estaba solo a diez minutos de su departamento si usaba el metro, y a cuarenta si se hacía el trayecto a pie, ya que por políticas de la empresa los empleados debían acudir lo más rápido posible en caso de que se les necesitase. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El camino a pesar de ser corto si se usaba el metro, no se hacía rápido si se realizaba a pie, ya que se debía cruzar un gran parque, el cual era muy concurrido desde temprano hasta altas horas de la noche. A lo anterior se sumaba el hecho de que la mayoría de los trabajadores de la empresa debían hacer el mismo camino, por lo que era habitual enredarse en más de alguna conversación.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El parque era una de las obras más importantes de la ciudad. Tenía una extensión de 150.525 metros cuadrados. En el centro del parque se encontraba una gran fuente, a la que convergían los cuatro principales caminos, que mirados desde el cielo formaban una gran cruz. Otros cuatro caminos, de menor tamaño conectaban las cuatro esquinas del parque, por lo que se podía acceder a él desde distintos sectores del centro de la ciudad.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los jardines se dividían en cuatro secciones, cuyos bordes eran los caminos principales. Cada una de éstas alojaba a uno de los cuatro templos religiosos que se podían visitar y que habían sido construidos por distintos arquitectos, pertenecientes a distintas religiones. Debido a esta conjunción obtuvo el nombre de "Oasis Sagrado". Además contaba con dos lagos artificiales en los cuales se podía navegar, una serie de campos deportivos, en los que se podía practicar fútbol, rugby, tenis y hockey.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El lado noroeste alojaba a la iglesia dedicada al dios cristiano y a su hijo Jesucristo, mientras que en el noreste se podía apreciar el santuario budista. En el sur, el lado este estaba ocupado por la mezquita erigida para Alá y a su profeta Mahoma. Por último en el lado suroeste se encontraba el templo en honor al Bahaísmo, en el la cual se podían seguir las enseñanzas de Bahá'u'lláh.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1039517993535471344-7376220511206724559?l=el-mundo-diez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://el-mundo-diez.blogspot.com/feeds/7376220511206724559/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1039517993535471344&amp;postID=7376220511206724559&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1039517993535471344/posts/default/7376220511206724559'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1039517993535471344/posts/default/7376220511206724559'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://el-mundo-diez.blogspot.com/2007/04/el-comienzo.html' title='Capítulo 1-1: El Comienzo'/><author><name>José Luis Diez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05087992306582760597</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
